Las hamburguesas de lentejas son una opción rendidora, sabrosa y muy práctica para resolver un almuerzo sin carne.
Quedan doradas por fuera, tiernas por dentro y se pueden servir al plato, con ensalada, puré, arroz o dentro de un pan.

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Ingredientes
- 2 tazas de lentejas cocidas y bien escurridas
- 1 cebolla chica
- 1 zanahoria chica rallada
- 1 diente de ajo
- 1 huevo
- 4 a 6 cdas de pan rallado
- 2 cdas de perejil picado
- 1 cdita de pimentón
- 1/2 cdita de comino, opcional
- Sal y pimienta a gusto
- 1 cda de aceite para cocinar
Preparación
- Pisá las lentejas cocidas con un tenedor o pisapapas. No hace falta hacer un puré completamente liso; conviene dejar algunos pedacitos para que las hamburguesas tengan mejor textura.
- Picá la cebolla bien chica y salteala unos minutos en una sartén con apenas aceite, hasta que quede tierna. Agregá el ajo picado y cociná unos segundos más, sin dejar que se queme.
- Colocá las lentejas pisadas en un bol y sumá la cebolla salteada, el ajo, la zanahoria rallada, el perejil, el huevo, el pimentón, el comino, sal y pimienta.
- Mezclá bien hasta integrar todo. Agregá el pan rallado de a poco, hasta lograr una preparación húmeda pero firme, que se pueda tomar con las manos y formar sin que se desarme.
- Armá las hamburguesas del tamaño que prefieras, presionando bien para compactarlas. Si la mezcla está muy blanda, podés llevarla 20 minutos a la heladera antes de darles forma.
- Calentá una sartén antiadherente con apenas aceite. No hace falta que queden cubiertas; solo una capa fina para ayudar a dorarlas.
- Cociná las hamburguesas a fuego medio durante 4 o 5 minutos por lado, hasta que estén doradas y firmes. Dalas vuelta con cuidado para que no se rompan.
- Retiralas de la sartén y dejalas reposar 2 minutos antes de servir. Ese descanso ayuda a que terminen de asentarse y mantengan mejor la forma.
Tips y consejos
- Las lentejas tienen que estar bien escurridas. Si quedan con mucho líquido, la mezcla va a necesitar demasiado pan rallado y puede terminar pesada.
- No proceses toda la preparación hasta dejarla lisa. Una textura un poco rústica ayuda a que las hamburguesas queden más caseras y no parezcan una pasta compacta.
- Si la mezcla se desarma, agregá 1 o 2 cdas más de pan rallado y dejala descansar unos minutos. El pan rallado absorbe humedad y mejora la firmeza.
- Si querés hacerlas sin huevo, podés reemplazarlo por 1 cda de harina de garbanzo mezclada con 2 cdas de agua. También sirve agregar un poco más de zanahoria rallada y pan rallado para ayudar a unir.
- Para que queden doradas sin exceso de aceite, usá una sartén bien caliente y apenas engrasada. Si el fuego está muy bajo, pueden secarse antes de formar costra.
- No las muevas demasiado mientras se cocinan. Primero dejá que se doren de un lado y recién después dalas vuelta con una espátula ancha.
- Se pueden preparar con lentejas comunes, lentejones o lentejas turcas, pero la textura cambia. Las lentejas comunes suelen dar una mezcla más firme y fácil de moldear.
- Para hacerlas más sabrosas, podés sumar cebolla de verdeo, morrón picado, queso rallado o una pizca de curry.
- Se pueden freezar crudas o cocidas, separadas con papel manteca. Después se cocinan directo en sartén a fuego bajo o se recalientan al horno.
- Para servirlas al plato, quedan muy bien con ensalada fresca, arroz, puré de papas, verduras salteadas o una salsa de yogur con limón.
Estas hamburguesas son simples, económicas y llenadoras.
Con una buena cocción en sartén, quedan doradas por fuera y con una textura tierna que las hace ideales para cualquier almuerzo casero.
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