Las pizzetas de berenjena son una opción simple, sabrosa y liviana para preparar una cena distinta sin complicarse.
La base se hace con rodajas gruesas de berenjena, que quedan tiernas por dentro y doradas por fuera.

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Con salsa de tomate, queso fundido, orégano y albahaca, se transforman en bocados vistosos, ricos y fáciles de servir.
Ingredientes
- 2 berenjenas grandes
- 250 g de salsa de tomate o tomate triturado
- 250 g de mozzarella, queso cremoso firme o queso en hebras
- 2 cdas de aceite de oliva o aceite común
- 1 diente de ajo picado, opcional
- 1 cdita de orégano
- 1/2 cdita de pimentón dulce, opcional
- Sal a gusto
- Pimienta negra a gusto
- Hojas de albahaca fresca
- Aceite extra para la placa
Preparación
- Lavá bien las berenjenas y cortalas en rodajas gruesas, de aproximadamente 1 a 1,5 cm. No las cortes demasiado finas, porque la idea es que funcionen como base y mantengan buena forma después de la cocción.
- Acomodá las rodajas sobre una tabla o fuente y espolvorealas con un poco de sal. Dejalas reposar durante 20 minutos. Este paso ayuda a que larguen parte de su humedad y queden con mejor textura al cocinarse.
- Secá las rodajas con papel de cocina o con un repasador limpio, presionando suavemente. No hace falta enjuagarlas, solo retirar el exceso de líquido de la superficie.
- Pincelá una placa con un poco de aceite y acomodá las rodajas de berenjena sin encimarlas. Agregá un hilo de aceite por encima y condimentá con pimienta negra.
- Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 15 minutos. Después dalas vuelta y cocinalas 8 a 10 minutos más, hasta que estén tiernas, apenas doradas y con los bordes un poco tostados. No deben deshacerse.
- Mientras tanto, prepará la salsa. Colocá el tomate triturado o la salsa en un bowl y mezclá con el ajo picado, el orégano, el pimentón si lo vas a usar, sal y pimienta. Si la salsa es muy líquida, conviene cocinarla unos minutos en una sartén para que quede más espesa y no humedezca demasiado las berenjenas.
- Retirá la placa del horno y colocá una cucharada de salsa sobre cada rodaja de berenjena. Distribuí bien, pero sin cubrir por completo los bordes, así se nota la base.
- Agregá el queso por encima. Podés usar mozzarella rallada, queso cremoso firme cortado en cubitos chicos o queso en hebras. Lo importante es no poner una cantidad excesiva para que no se desborde demasiado durante el gratinado.
- Volvé a llevar al horno durante 8 a 12 minutos, hasta que el queso se derrita y quede apenas dorado en algunos puntos. Si querés más color, podés usar el grill durante los últimos minutos, cuidando que no se quemen.
- Retirá del horno y dejá reposar 2 o 3 minutos antes de servir. Terminá con hojas de albahaca fresca por encima y, si querés, un toque extra de orégano.
Tips y consejos:
- Elegí berenjenas firmes, brillantes y pesadas para su tamaño. Las que están muy blandas pueden tener más semillas y una textura menos agradable.
- El grosor de las rodajas es importante. Si son muy finas, se ablandan demasiado; si son muy gruesas, pueden tardar más en cocinarse y quedar duras en el centro.
- La primera cocción de la berenjena es clave. No conviene poner la salsa y el queso sobre la berenjena cruda, porque puede largar mucha agua y arruinar la textura.
- Si querés que queden más doradas, podés cocinarlas primero en sartén o plancha con apenas aceite, vuelta y vuelta, antes de llevarlas al horno con la salsa.
- Usá una salsa espesa. Una salsa muy líquida puede hacer que las pizzetas queden aguadas y pierdan firmeza.
- La mozzarella queda muy bien porque se derrite parejo, pero también podés usar queso cremoso firme, tybo o una mezcla de quesos.
- La albahaca fresca conviene agregarla al final, no al principio, para que mantenga mejor su aroma y color.
- Si querés sumar más sabor sin recargar la receta, podés agregar unas escamas de queso rallado por encima antes de gratinar.
- Estas pizzetas se sirven mejor recién hechas, cuando el queso está fundido y la berenjena conserva buena textura.
- También se pueden recalentar en horno o sartén tapada, evitando el microondas si querés que no queden demasiado blandas.
Las pizzetas de berenjena son una receta fácil, vistosa y muy práctica para resolver una comida rica sin hacer una preparación pesada.
Con una buena base de berenjena, salsa espesa, queso fundido y albahaca fresca, quedan doradas, sabrosas y listas para servir en pocos pasos.
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