Las quesadillas de carne son una receta fácil, rápida y muy rendidora para preparar en sartén.
Quedan doradas por fuera, jugosas por dentro y con el queso bien derretido, ideales para servir recién hechas con una salsa simple, limón o una ensalada fresca.

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Ingredientes
Para el relleno:
- 400 gr de carne picada o carne cortada bien chiquita
- 1 cebolla mediana
- 1/2 morrón rojo
- 1/2 morrón verde
- 1 diente de ajo
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de pimentón
- 1/2 cdita de comino, opcional
- 1/2 cdita de ají molido, opcional
- Sal y pimienta a gusto
- 2 cdas de salsa de tomate o puré de tomate
- 1 cda de jugo de limón
Para armar:
- 6 tortillas de trigo
- 250 gr de queso mozzarella, cremoso o en hebras
- Cilantro o perejil picado, opcional
- Aceite o manteca para dorar la sartén
Para acompañar:
- Crema, queso crema o yogur natural
- Gajos de limón
- Cebolla morada en tiras finas
- Salsa picante, opcional
Preparación
- Picar la cebolla, los morrones y el ajo en trozos chicos. Calentar una sartén con el aceite y saltear la cebolla durante 2 minutos, hasta que empiece a ponerse transparente.
- Agregar los morrones y cocinar unos minutos más, hasta que se ablanden un poco. Sumar el ajo y mezclar apenas para que no se queme.
- Incorporar la carne y cocinar a fuego medio-alto, separándola bien con una cuchara o espátula. Dorarla hasta que pierda el color rojo y empiece a tomar buen sabor.
- Condimentar con sal, pimienta, pimentón, comino y ají molido. Agregar la salsa de tomate y cocinar 3 a 5 minutos más, hasta que el relleno quede jugoso pero sin exceso de líquido.
- Apagar el fuego y sumar el jugo de limón. Mezclar y dejar reposar unos minutos para que el relleno no esté demasiado caliente al armar las quesadillas.
- Colocar una tortilla sobre la mesa. Cubrir la mitad con queso, agregar una capa de carne y terminar con un poco más de queso. Doblar la tortilla al medio, presionando apenas.
- Calentar una sartén limpia a fuego medio-bajo con apenas unas gotas de aceite o un poquito de manteca. Colocar la quesadilla y dorar 2 a 3 minutos por lado, hasta que la tortilla quede crocante y el queso se derrita.
- Retirar y dejar reposar 1 minuto antes de cortar. Repetir con el resto de las tortillas.
- Cortar cada quesadilla en mitades o triángulos y servir caliente, con crema, limón, cebolla morada o la salsa que más te guste.
Tips y consejos
- Para que la quesadilla quede bien dorada y no quemada, usá fuego medio o medio-bajo. Si el fuego está muy fuerte, la tortilla se tuesta rápido por fuera, pero el queso no llega a derretirse bien por dentro.
- El relleno no debe quedar aguado. Si la carne larga mucho líquido, cocinala unos minutos más hasta que reduzca. Un relleno demasiado húmedo puede ablandar la tortilla y hacer que se rompa al darla vuelta.
- El queso es importante porque ayuda a unir todo el relleno. Lo mejor es poner una capa abajo y otra arriba de la carne, así se derrite de los dos lados y mantiene la quesadilla más firme.
- Podés usar mozzarella, queso cremoso, tybo, gouda o una mezcla. Si usás queso cremoso, cortalo en láminas finas para que se funda parejo. Si usás queso en hebras, se reparte mejor y derrite más rápido.
- La carne puede ser picada o cortada a cuchillo. Con carne picada queda más fácil y rápida; con carne cortada chiquita queda más jugosa y con textura más marcada.
- Si querés un sabor más intenso, podés dorar primero la carne sin moverla demasiado durante 1 o 2 minutos. Ese dorado en la sartén le da mucho más gusto al relleno.
- No cargues demasiado cada tortilla. Aunque parezca tentador poner mucho relleno, si queda muy llena se abre, se rompe o se hace difícil darla vuelta. Es mejor que quede bien equilibrada.
- Para una versión más suave, evitá el ají molido y usá solo pimentón, sal y pimienta. Para una versión más picante, sumá unas gotas de salsa picante al relleno o servila aparte.
- Si no tenés tortillas de trigo, podés usar tortillas caseras finas o panqueques salados bien firmes. Lo importante es que sean flexibles para doblarlas sin que se quiebren.
- Para que queden más crocantes, no tapes la sartén durante toda la cocción. Si necesitás ayudar a que el queso derrita, podés tapar solo 30 segundos y después destapar para que la tortilla no se humedezca.
- Si vas a hacer varias, mantené las quesadillas listas en una fuente dentro del horno bajo, apenas tibio. Así no se enfrían mientras terminás de dorar las demás.
- Se pueden preparar con anticipación dejando el relleno listo en la heladera. Al momento de comer, solo armás las tortillas y las dorás en sartén. El relleno se conserva bien 2 días en frío, en un recipiente tapado.
- Si te sobran quesadillas ya cocidas, guardalas en la heladera y recalentá en sartén, no en microondas. La sartén ayuda a recuperar la textura dorada de la tortilla.
- Quedan muy bien con crema, palta pisada, tomate picado, cebolla morada, cilantro, perejil o unas gotas de limón. El toque ácido del limón ayuda a equilibrar la carne y el queso.
- Para una versión más completa, podés sumar choclo, champiñones salteados o porotos negros, pero sin cargar demasiado para que la quesadilla siga siendo fácil de comer.
Estas quesadillas de carne quedan doradas, sabrosas y con un relleno bien jugoso.
Son ideales para una comida rápida de sartén, con pocos ingredientes y mucho sabor.
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