La torta rusa de nuez es un postre clásico, elegante y muy tentador, con capas finas, relleno cremoso y una cobertura abundante de nueces picadas.
Queda firme al corte, suave en el centro y con una presentación ideal para servir en porciones bien marcadas.

Te recomendamos: Cómo hacer bizcochitos de anís caseros
Ingredientes
Para las capas de nuez:
- 6 claras de huevo
- 180 gr de azúcar
- 180 gr de nueces molidas
- 2 cdas de harina 0000
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el relleno:
- 500 ml de leche
- 5 yemas
- 120 gr de azúcar
- 40 gr de almidón de maíz
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 150 gr de manteca pomada
Para cubrir y decorar:
- 180 gr de nueces picadas
- 6 a 8 mitades de nuez
- 2 cdas de dulce de leche repostero opcional
Preparación
- Empezá preparando las capas. Batí las claras con la pizca de sal hasta que estén espumosas. Agregá el azúcar de a poco y seguí batiendo hasta lograr un merengue firme y brillante.
- Incorporá la esencia de vainilla, las nueces molidas y la harina tamizada. Mezclá con movimientos envolventes para no bajar demasiado el batido.
- Dividí la preparación en varias partes y extendela en capas finas sobre placas con papel manteca, formando discos o rectángulos del mismo tamaño. La idea es que queden capas delgadas y parejas.
- Llevá a horno precalentado a 170 °C durante 10 a 12 minutos, o hasta que las capas estén apenas doradas y firmes al tacto. Retiralas con cuidado y dejalas enfriar.
- Para el relleno, calentá la leche en una cacerola sin que llegue a hervir. Aparte, batí las yemas con el azúcar y el almidón de maíz hasta formar una mezcla lisa.
- Agregá la leche caliente de a poco sobre la mezcla de yemas, revolviendo constantemente. Volvé todo a la cacerola y cociná a fuego bajo hasta que espese.
- Retirá del fuego, sumá la esencia de vainilla y pasá la crema a un bowl. Cubrila con film en contacto y dejala enfriar por completo.
- Cuando la crema esté fría, batila unos segundos para aflojarla. Agregá la manteca pomada de a poco y batí hasta obtener una crema suave, firme y untuosa.
- Para armar la torta, colocá una capa de nuez como base y cubrila con una capa fina de crema. Repetí el proceso, alternando capas y relleno, hasta completar la torta.
- Cubrí la superficie y los costados con una capa fina de crema. Después pegá nueces picadas por arriba y alrededor, presionando suavemente para que se adhieran bien.
- Decorá con mitades de nuez en la superficie. Si querés, podés sumar pequeños copos de dulce de leche repostero para darle una terminación más vistosa.
- Llevá la torta a la heladera durante al menos 6 horas antes de cortar. Lo ideal es dejarla reposar de un día para el otro para que las capas se asienten y el corte salga más prolijo.
Tips y consejos
- Las capas deben quedar finas y parejas para que la torta tenga buen corte. Si las hacés demasiado gruesas, el resultado puede quedar pesado y menos delicado. Conviene extender la mezcla con espátula y usar siempre el mismo molde o guía para que todas tengan tamaño similar.
- Las nueces molidas no tienen que quedar como una harina completamente fina. Un poco de textura ayuda a que las capas tengan más sabor y se note mejor el carácter de la torta, pero evitá pedazos grandes porque pueden romper la estructura.
- Al retirar las capas del papel manteca, hacelo con paciencia. Son delicadas cuando están recién horneadas y pueden quebrarse. Lo mejor es dejarlas enfriar unos minutos antes de despegarlas.
- La crema del relleno tiene que estar completamente fría antes de agregar la manteca. Si está tibia, la manteca puede derretirse y la preparación pierde firmeza. Este paso es importante para lograr un relleno cremoso, pero estable.
- La manteca debe estar pomada, no derretida. Tiene que sentirse blanda al presionarla, pero mantener su forma. Así se integra mejor con la crema y ayuda a lograr una textura suave y firme.
- Para que la cobertura de nuez quede prolija, picá las nueces en trozos chicos, pero no las hagas polvo. Una mezcla de pedacitos finos y medianos da una terminación más natural y atractiva.
- El reposo en heladera es clave. Esta torta mejora después de varias horas porque las capas absorben parte de la humedad del relleno, se asientan y se pueden cortar en porciones limpias sin que se desarme.
- Si la preparás para una reunión, conviene hacerla el día anterior. Al momento de servir, cortá las porciones con un cuchillo largo y limpio, pasándolo por agua caliente y secándolo entre cada corte para que las capas se vean más definidas.
- Se conserva en la heladera durante 3 días, bien tapada. No conviene dejarla mucho tiempo a temperatura ambiente porque el relleno necesita frío para mantener su textura.
Esta torta rusa de nuez queda cremosa, delicada y con una cobertura crocante que la hace muy especial.
Es un postre clásico para servir en porciones generosas y lucirse con una preparación distinta.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra