Fosforitos de jamón y queso
Home / Recetas / Fosforitos de jamón y queso

Fosforitos de jamón y queso

Los fosforitos de jamón y queso son una opción salada, crocante y muy rendidora para la merienda.

Se hacen con masa de hojaldre, quedan dorados por fuera y tienen un relleno simple pero irresistible.

Te recomendamos: Cómo hacer hojaldre triple crujiente

Son ideales para servir tibios, acompañar el mate o preparar una picada fácil sin complicarse demasiado.

Ingredientes

  • 2 láminas de masa de hojaldre rectangular
  • 200 g de jamón cocido en fetas
  • 250 g de queso mozzarella, tybo o pategrás en fetas
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de leche
  • 1 cucharadita de mostaza, opcional
  • 1 cucharada de queso rallado, opcional
  • 1 pizca de pimienta
  • 1 cucharada de harina para espolvorear la mesada, si hace falta

Preparación

  1. Precalentá el horno a 200 grados. Es importante que esté bien caliente antes de llevar los fosforitos, porque el hojaldre necesita un golpe de calor fuerte para levantarse, separarse en capas y quedar bien crocante.
  2. Extendé una lámina de hojaldre sobre la mesada apenas espolvoreada con harina. Si la masa viene muy fría, dejala reposar unos minutos para que sea más fácil de manipular, pero no demasiado, porque si se ablanda mucho puede perder forma.
  3. Si querés darle más sabor, untá la masa con una capa muy fina de mostaza. No pongas demasiada cantidad, solo lo justo para perfumar el relleno sin humedecer el hojaldre.
  4. Cubrí la masa con las fetas de jamón cocido, dejando un pequeño borde libre alrededor. Encima acomodá el queso en fetas, tratando de distribuirlo de manera pareja para que cada fosforito tenga buen relleno.
  5. Agregá una pizca de pimienta y, si querés, un poco de queso rallado. No hace falta poner sal, porque el jamón y el queso ya aportan suficiente sabor.
  6. Colocá la segunda lámina de hojaldre encima del relleno. Presioná suavemente con las manos para acomodar, sin aplastar demasiado. Sellá los bordes con los dedos o con un tenedor para que el queso no se escape durante la cocción.
  7. Con un cuchillo filoso, cortá rectángulos medianos. Podés hacerlos del tamaño clásico de fosforito, de unos 5 por 8 centímetros, o un poco más grandes si los querés servir como merienda abundante.
  8. Pasá los fosforitos a una placa con papel manteca, dejando un poco de espacio entre uno y otro. Durante el horneado van a crecer, así que conviene no ubicarlos demasiado juntos.
  9. Batí el huevo con la cucharada de leche y pincelá la superficie de cada pieza. Esto ayuda a que queden bien dorados, brillantes y con ese aspecto tentador de panadería.
  10. Llevá al horno durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén inflados, dorados y crocantes. Si ves que el queso empieza a salir un poco por los costados, no pasa nada: al enfriarse apenas toma cuerpo y queda muy sabroso.
  11. Retiralos del horno y dejalos reposar 5 minutos antes de servir. Recién salidos pueden estar demasiado calientes por dentro, especialmente por el queso derretido.

Tips y consejos:

  • Usá una masa de hojaldre bien fría, pero manejable. Si se calienta demasiado antes de entrar al horno, puede perder parte del hojaldrado.
  • El queso ideal es uno que funda bien, pero que no sea excesivamente líquido. Mozzarella, tybo, pategrás o barra funcionan muy bien para esta receta.
  • No cargues demasiado el relleno. Si ponés mucho queso, puede escaparse y abrir la masa durante el horneado.
  • Para que queden más prolijos, podés llevar la pieza ya armada a la heladera durante 10 minutos antes de cortarla. Así el hojaldre se afirma y los rectángulos salen más parejos.
  • Si querés una versión más sabrosa, podés sumar orégano, apenas de ají molido suave o un toque de queso rallado dentro del relleno.
  • Para recalentarlos, lo mejor es usar horno o freidora de aire unos minutos. Evitá el microondas, porque ablanda el hojaldre y le quita crocancia.
  • Si los querés preparar con anticipación, podés armarlos crudos y guardarlos en la heladera bien tapados por unas horas. Después solo los pincelás con huevo y los llevás al horno.
  • Para una presentación más linda, servilos apilados en una fuente amplia, apenas tibios, dejando que se vean las capas de hojaldre y el queso derretido.

Estos fosforitos de jamón y queso son fáciles, rápidos y perfectos para una merienda salada.

Quedan dorados, livianos y con un relleno clásico que siempre funciona. Una receta simple para tener a mano cuando querés preparar algo rico sin demasiada vuelta.

¡Recomendado!

Bocaditos de espinaca y ricota

Estos bocaditos de espinaca y ricota son simples, sabrosos y quedan dorados por fuera con ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.