Estas galletitas saladas de queso crema quedan tiernas, doradas y con un sabor suave a queso que las hace ideales para una merienda casera.
Se preparan con una masa simple, se cortan del tamaño que más te guste y se hornean hasta que toman color.

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Ingredientes
- 200 gr de queso crema
- 100 gr de manteca fría
- 250 gr de harina común
- 80 gr de queso rallado
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1/2 cdita de sal
- Pimienta a gusto
- 1 huevo, para pincelar
- Queso rallado extra, para cubrir
- Orégano, semillas o hierbas secas, opcional
Preparación
- Colocá en un bowl el queso crema, la manteca fría cortada en cubitos, el queso rallado, la sal y la pimienta.
- Mezclá con una espátula o con la punta de los dedos hasta integrar apenas. No hace falta que quede una crema perfecta; puede verse rústica.
- Agregá la harina y el polvo de hornear. Uní todo hasta formar una masa suave, sin amasar demasiado para que las galletitas no queden duras.
- Envolvé la masa y llevala a la heladera durante 20 a 30 minutos. Este descanso ayuda a que tome cuerpo y sea más fácil de estirar.
- Espolvoreá un poco de harina sobre la mesada y estirá la masa con palote hasta dejarla de unos 5 mm de grosor.
- Cortá las galletitas con un cortante redondo, liso o con bordes ondulados. También podés hacerlas con un vaso chico si no tenés cortante.
- Acomodalas sobre una placa con papel manteca, dejando un poco de espacio entre cada una.
- Batí el huevo y pincelá la superficie de las galletitas. Espolvoreá con queso rallado extra y, si querés, un poco de orégano, semillas o hierbas secas.
- Llevá a horno precalentado a 180°C durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén doradas en la superficie y apenas firmes en la base.
- Retiralas del horno y dejalas enfriar unos minutos sobre la placa antes de pasarlas a un plato o rejilla.
Tips y consejos
- No amases de más: la masa solo necesita unirse. Si la trabajás demasiado, las galletitas pueden quedar más duras y menos tiernas.
- Usá manteca fría: ayuda a que la textura quede más suave y ligeramente hojaldrada. Si la manteca está muy blanda, la masa puede volverse pegajosa.
- Respetá el descanso en frío: con 20 o 30 minutos alcanza para que la masa se estire mejor y mantenga la forma al hornearse.
- No las hagas demasiado finas: si quedan muy finitas, se doran rápido y pueden secarse. Un grosor de 5 mm funciona muy bien.
- Controlá el horno: cada horno dora distinto. Cuando se vean doradas arriba y firmes abajo, ya están listas.
- Podés cambiar el queso: quedan muy bien con queso rallado común, parmesano, reggianito o una mezcla de quesos duros.
- Para más sabor: sumá orégano, pimentón dulce, ajo en polvo o semillas por arriba antes de hornear.
- Conservación: guardalas frías en un recipiente cerrado por 3 o 4 días. Si querés que recuperen textura, podés darles unos minutos de horno suave antes de servir.
Son una opción simple para preparar algo salado, casero y rendidor sin complicarse.
Quedan muy bien para acompañar mate, café o una picada sencilla de la tarde.
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