Una receta clásica italiana, liviana y muy sabrosa, ideal para quienes buscan algo distinto a los ñoquis tradicionales.
Estos gnudi tienen una textura suave, casi cremosa por dentro, con un exterior delicado que se sostiene perfecto.

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La combinación con salsa de tomate los vuelve un plato simple pero espectacular.
Ingredientes
Para los gnudi:
- 400 g de ricotta bien escurrida
- 200 g de espinaca cocida y bien exprimida
- 1 huevo
- 80 g de queso rallado
- 80 g de harina (aprox.)
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
Para la salsa:
- 400 g de tomate triturado
- 1 diente de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta a gusto
- Hojas de albahaca
Preparación
- Cociná la espinaca, escurrila muy bien y picala fina. Es importante que no tenga exceso de agua para que la mezcla no quede blanda.
- En un bowl, mezclá la ricotta con la espinaca, el huevo y el queso rallado. Integrá bien hasta formar una preparación homogénea.
- Condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
- Agregá la harina de a poco hasta lograr una mezcla suave pero que permita formar bolitas sin que se desarmen.
- Con las manos apenas enharinadas, formá bolitas del tamaño de una nuez grande y reservalas en una bandeja.
- Para la salsa, calentá el aceite de oliva en una sartén, agregá el ajo picado y cociná unos segundos.
- Incorporá el tomate triturado, salpimentá y cociná a fuego medio durante 15 a 20 minutos hasta que espese.
- Agregá hojas de albahaca al final para darle frescura.
- En una olla con agua hirviendo y sal, cociná los gnudi en tandas. Cuando suben a la superficie (2 a 3 minutos), están listos.
- Retiralos con espumadera y colocalos directamente sobre la salsa caliente.
- Mové suavemente la sartén para integrarlos sin romperlos.
- Serví con queso rallado por encima y un chorrito de aceite de oliva.
Consejos:
- La ricotta debe estar bien escurrida; si tiene mucha humedad, los gnudi se desarman al cocinarlos.
- No agregues demasiada harina, ya que perderían su textura suave característica.
- Si la mezcla está muy blanda, podés dejarla reposar en heladera 30 minutos antes de formar las bolitas.
- Cocinalos en agua suave, no en hervor fuerte, para evitar que se rompan.
- Probá cocinar uno primero para ajustar la consistencia si hace falta.
- La salsa no debe ser muy líquida, así se adhiere mejor a los gnudi.
- Podés agregar un poco de manteca a la salsa para darle más brillo y sabor.
- Servilos apenas hechos para disfrutar mejor su textura cremosa.
- Si querés más intensidad, sumá un poco más de queso rallado al final.
- Manipulalos con cuidado: son más delicados que los ñoquis tradicionales.
Un plato simple pero elegante, perfecto para disfrutar algo distinto con pocos ingredientes y mucho sabor.
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