Esta receta es una opción sencilla, casera y tradicional para preparar algo rico con muy pocos ingredientes.
La masa se trabaja de una forma simple y después se cocina hasta lograr una textura dorada y sabrosa.

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Es ideal para disfrutar en la merienda, acompañar el mate o servir como una preparación rápida para compartir.
Ingredientes
- 300 g de harina común
- 1 cucharadita de sal fina
- 1 cucharadita de azúcar
- 650 ml de agua
Preparación
- Colocá el agua en una cacerola amplia y llevála a fuego medio hasta que esté bien caliente, casi en punto de hervor.
- Agregá la harina poco a poco, mezclando de manera constante para que se integre bien y no se formen grumos.
- Sumá la sal fina y el azúcar, y continuá revolviendo hasta que la preparación quede uniforme y la harina se haya incorporado por completo.
- Cuando la masa se vea lisa, espesa y sin grumos, retirala del fuego.
- Pasá la masa a una superficie limpia y comenzá a amasarla durante 8 a 10 minutos, hasta que quede más elástica, pareja y fácil de manejar.
- Formá un bollo con la masa y dejalo reposar durante 10 minutos para que tome mejor consistencia.
- Pasado ese tiempo, dividí la masa en porciones del tamaño que prefieras y dales forma con las manos. Podés hacer piezas individuales o estirarlas un poco, según cómo quieras presentarlas.
- Calentá un poco de aceite en una sartén grande a fuego medio y colocá las porciones de masa.
- Cocinalas hasta que estén doradas y crocantes de ambos lados, girándolas cada tanto para que la cocción sea pareja.
- Una vez listas, retiralas de la sartén y apoyalas sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
- Servilas recién hechas y disfrutalas solas, con algo dulce, con algo salado o como acompañamiento para el mate.
Tips y consejos:
- Controlá bien la temperatura del agua. Tiene que estar bien caliente, pero no hace falta que hierva con demasiada fuerza.
- Incorporá la harina lentamente y sin dejar de mezclar. Esto ayuda a que la masa quede más pareja y sin grumos.
- Amasá el tiempo necesario para que la preparación tome elasticidad y sea más fácil darle forma.
- Respetá el reposo de 10 minutos, porque ayuda a que la masa se asiente y se pueda trabajar mejor.
- Cociná a fuego medio para que se doren de manera pareja y no queden demasiado tostadas por fuera antes de terminar de cocinarse.
- Si hacés porciones similares, todas van a cocinarse al mismo tiempo y con una textura más uniforme.
- Recién hechas quedan con mejor textura, por eso conviene servirlas apenas salen de la sartén.
Con pocos ingredientes y una preparación simple, esta receta se convierte en una alternativa casera perfecta para acompañar unos buenos mates.
Es rendidora, fácil de hacer y queda muy rica servida en el momento.
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