Las magdalenas de naranja son un clásico de la pastelería casera, suaves, aromáticas y con una textura esponjosa que las hace irresistibles.
Ideales para acompañar un mate, un café o un té, esta receta te permitirá prepararlas en casa de manera sencilla y con ingredientes básicos.

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Ingredientes
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2 huevos
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150 g de azúcar blanca
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100 ml de aceite (girasol o maíz)
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150 ml de jugo de naranja natural
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1 cucharada de ralladura de naranja
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Una pizca de sal
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200 g de harina de trigo común
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10 g de polvo de hornear
Preparación
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En un bol colocá los huevos junto con el azúcar y batí enérgicamente hasta que la mezcla duplique su volumen y quede bien aireada. Este paso es clave para que las magdalenas resulten esponjosas.
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Añadí el aceite en forma de hilo y seguí batiendo. Sumá el jugo de naranja recién exprimido, la ralladura y la pizca de sal. Continuá batiendo unos minutos más para integrar todo.
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Tamizá la harina junto con el polvo de hornear e incorporalos a la preparación. Mezclá con movimientos envolventes hasta que no queden grumos, evitando batir de más para no perder el aire incorporado.
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Cubrí el bol con film y llevá la masa a la heladera durante al menos 1 hora. Si la dejás más tiempo, el resultado será aún más esponjoso.
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Pasado el tiempo de reposo, mezclá suavemente la preparación y volcala en pirotines de papel colocados dentro de una bandeja para muffins, llenando hasta ¾ de su capacidad.
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Espolvoreá un poquito de azúcar en el centro de cada magdalena para darles ese toque crocante en la superficie.
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Llevá a horno precalentado a 200 °C y horneá durante 15 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio.
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Retirá del horno, dejá enfriar sobre una rejilla y servilas una vez que estén a temperatura ambiente.
Consejos:
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Naranjas frescas: Usá siempre jugo recién exprimido y ralladura natural, nunca jugo envasado, ya que cambia el sabor y la textura.
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Refrigeración: El reposo en frío es fundamental para que la masa adquiera más aire y las magdalenas suban mejor en el horno.
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Pirotines firmes: Colocá los pirotines dentro de moldes metálicos para que no se deformen y la masa crezca de manera uniforme.
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Azúcar crocante: Espolvorear un poco de azúcar antes de hornear les da esa capa crujiente típica de las magdalenas caseras.
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Variante de sabor: Podés agregar una pizca de canela en polvo o reemplazar parte del jugo por leche para un sabor más suave.
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Conservación: Guardalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente por 2 o 3 días, o bien freezalas hasta un mes.
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Más esponjosas: Si querés que salgan con copete alto, subí la temperatura del horno los primeros 5 minutos y luego bajala a 180 °C hasta terminar la cocción.
Estas magdalenas de naranja son una receta sencilla, económica y deliciosa, perfecta para tener siempre a mano y disfrutar en cualquier momento del día.
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