El matambre, un corte de carne emblemático de Argentina, puede presentar cierto desafío al cocinar debido a su tendencia a quedar duro. Este hecho puede ser consecuencia de una cocción incorrecta o simplemente debido a una carne de calidad inferior.
Sin embargo, con las técnicas correctas, es posible transformar este corte de carne en un manjar tierno y jugoso. En este artículo, te ofreceremos tres estrategias únicas, compartidas por expertos parrilleros, para suavizar el matambre antes de su cocción.

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Aunque los primeros dos métodos pueden ser bastante comunes, el tercero podría resultarte sorprendentemente innovador.
1- Método de Citricidad
- La estrategia previa a la cocción implica marinar el matambre en jugo de limón durante toda la noche.
- El jugo de limón se coloca en un tazón y la carne se sumerge en él.
- Al día siguiente, justo antes de la cocción, se retira el matambre, se deja reposar un poco y luego se cocina a fuego lento en la parrilla.
- Los ácidos del limón actúan descomponiendo las fibras de la carne, facilitando su ablandamiento.
2- Método Lácteo
- Similar al método de citricidad, este proceso implica sumergir el matambre en leche durante la noche.
- Luego, al igual que el primer método, se retira el matambre antes de cocinar, se deja reposar un rato y se lleva a la parrilla.
- La leche posee una enzima conocida como lactasa que contribuye a descomponer las fibras de la carne, lo que resulta en un matambre más suave.
3- Método de Choque Térmico
Este enfoque es bastante distinto de los dos primeros y no requiere ninguna preparación la noche anterior.
- Se lleva el matambre a la parrilla y se cocina casi en su totalidad.
- Pero justo antes de que esté completamente hecho, se sumerge en agua extremadamente fría durante 30 segundos y luego se retorna a la parrilla para finalizar su cocción.
- Asegúrate de tener una olla con agua muy fría junto a la parrilla para este proceso.
Aunque la explicación científica detrás de este método no está clara, el resultado es innegable: un matambre tierno y delicioso.
Entonces, ¿cuál es tu secreto para un matambre a la parrilla suave y jugoso? Estos métodos pueden ofrecerte un buen punto de partida, pero al final del día, lo más importante es experimentar y descubrir lo que funciona mejor para ti. ¡Que tengas un buen asado!
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