Una receta suave, completa y bien cremosa, con morrones al horno rellenos de pollo desmenuzado, queso y una mezcla simple que queda dorada por arriba.
Son ideales para una cena tranquila, con mucho sabor y una presentación bien tentadora.

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Ingredientes
Para los morrones:
- 3 morrones grandes, rojos o amarillos
- 2 cdas de aceite
- Sal y pimienta a gusto
Para el relleno:
- 2 pechugas de pollo cocidas y desmenuzadas
- 1 cebolla chica
- 1 diente de ajo
- 2 cdas de aceite
- 200 gr de queso crema
- 100 gr de mozzarella rallada
- 50 gr de queso rallado
- 2 cdas de crema de leche o leche
- 1 cdita de mostaza, opcional
- Perejil picado a gusto
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
Para gratinar:
- 100 gr de mozzarella rallada
- 2 cdas de queso rallado
- Perejil picado a gusto
Preparación
- Lavar los morrones, cortarlos por la mitad a lo largo y retirar semillas y nervaduras.
- Colocarlos en una fuente para horno, pincelarlos con un poco de aceite y condimentar con sal y pimienta.
- Llevarlos a horno precalentado a 200 °C durante 12 a 15 minutos, solo para que empiecen a ablandarse.
- Mientras tanto, picar la cebolla y el ajo. Cocinarlos en una sartén con aceite hasta que estén tiernos.
- Agregar el pollo desmenuzado y mezclar durante 2 o 3 minutos para que tome sabor.
- Retirar del fuego y sumar el queso crema, la mozzarella rallada, el queso rallado, la crema de leche o leche, la mostaza y el perejil picado.
- Condimentar con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezclar hasta lograr un relleno cremoso, pero con cuerpo.
- Retirar los morrones del horno y rellenarlos con una buena cantidad de la mezcla de pollo.
- Cubrir cada morrón con mozzarella rallada y un poco de queso rallado.
- Llevar nuevamente al horno a 200 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que el queso esté bien derretido y gratinado.
- Terminar con perejil picado por encima y dejar reposar unos minutos antes de servir.
Tips y consejos:
- Dales una primera cocción a los morrones: así quedan más tiernos y no terminan duros después de gratinar. No hace falta cocinarlos por completo al principio, solo ablandarlos un poco.
- El relleno tiene que quedar cremoso, pero no líquido: si queda demasiado flojo, puede desbordarse en el horno. Agregá la leche o crema de a poco, solo para suavizar la mezcla.
- Usá pollo bien desmenuzado: cuanto más parejo esté, mejor se integra con el queso crema y queda más agradable al comer. También podés usar pollo que haya sobrado de otra preparación.
- No rellenes los morrones hasta el borde si son muy chicos: durante el gratinado el queso se derrite y puede caer sobre la fuente. Es mejor dejar apenas un margen.
- Para un gratinado más dorado: usá una mezcla de mozzarella y queso rallado. La mozzarella aporta cremosidad y el queso rallado ayuda a formar una superficie más dorada.
- Se pueden preparar con anticipación: podés dejar los morrones rellenos en la heladera y gratinarlos antes de servir. En ese caso, sumá unos minutos más de horno porque van a estar fríos.
- Para una versión más liviana: reemplazá parte del queso crema por ricota o usá un poco más de pollo y menos queso. Igual quedan suaves y con buena textura.
Son morrones rellenos simples, cremosos y muy sabrosos.
Con el queso bien gratinado y el relleno caliente, quedan perfectos para una cena fácil sin hacer algo pesado.
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