Estas tartaletas son fáciles de hacer, muy sabrosas y perfectas para servir como snack, entrada o parte de una picada.
La combinación de cebolla bien dorada, queso fundido y masa crocante queda vistosa y llena de sabor.

Te recomendamos: Croquetas de pollo y salsa blanca
Ingredientes
Para las tartaletas:
- 12 tapas para empanadas
- 3 cebollas grandes
- 200 gr de muzzarella
- 50 gr de queso rallado
- 2 cdas de aceite
- 20 gr de manteca
- 1 cdita de azúcar
- 1 cdita de orégano
- Sal y pimienta a gusto
Para el armado:
- 1 huevo para pincelar
- Aceite o manteca para los moldes
Preparación
- Pelar las cebollas y cortarlas en tiras finas.
- Calentar el aceite junto con la manteca en una sartén amplia. Agregar las cebollas y una pizca de sal.
- Cocinar a fuego bajo durante 20 a 25 minutos, revolviendo cada tanto, hasta que estén blandas, doradas y bien reducidas.
- Agregar el azúcar y cocinar durante 3 o 4 minutos más, hasta que la cebolla tome un color más intenso. Condimentar con pimienta y dejar enfriar.
- Aceitar ligeramente un molde para muffins o moldes individuales para tartaletas.
- Colocar una tapa de empanada dentro de cada cavidad, acomodando la masa contra la base y los bordes sin romperla.
- Distribuir un poco de muzzarella en cada tartaleta y cubrir con la cebolla caramelizada.
- Agregar queso rallado por encima y espolvorear con orégano.
- Pincelar los bordes de la masa con huevo batido para que queden más dorados.
- Cocinar en horno precalentado a 200 °C durante 15 a 18 minutos, hasta que la masa esté crocante y el queso bien gratinado.
- Dejar reposar 5 minutos antes de desmoldarlas para evitar que se rompan.
Tips y consejos
- La cebolla debe cocinarse a fuego bajo y con tiempo. Si el fuego está demasiado fuerte, se quema por fuera antes de quedar suave y caramelizada.
- No conviene colocar el relleno caliente sobre la masa, porque puede humedecerla y hacer que las tartaletas pierdan crocancia. Lo mejor es dejar que la cebolla se enfríe unos minutos.
- La muzzarella se puede reemplazar por queso cremoso, pategrás o una mezcla de quesos. Conviene elegir uno que funda bien, pero que no libere demasiado líquido.
- No hay que llenar demasiado los moldes. Durante la cocción, el queso se derrite y puede desbordarse si las tartaletas están muy cargadas.
- Para que la base quede más firme, se puede pinchar ligeramente con un tenedor antes de agregar el relleno, sin atravesarla por completo.
- Si se preparan con anticipación, conviene recalentarlas unos minutos en horno fuerte. El microondas ablanda la masa y hace que pierdan parte de su textura crocante.
- También se pueden hacer con masa de hojaldre cortada en círculos, aunque en ese caso conviene controlar la cocción porque suele dorarse más rápido.
Recién salidas del horno quedan crocantes, doradas y con el queso bien fundido, ideales para servir tibias y compartir.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra