Una tarta bien casera, con masa hecha a mano, relleno cremoso y mucho queso que se funde tanto adentro como en la superficie.
El interior queda húmedo, con los zapallitos bien visibles y ligados, sin exceso de líquido.

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Es una receta rendidora, con una porción firme pero suave, ideal para que salga alta y bien armada.
Ingredientes
Para la masa:
- 250 g de harina
- 100 g de manteca fría
- 1 huevo
- 1 pizca de sal
- 2 a 4 cucharadas de agua fría
Para el relleno:
- 5 zapallitos medianos
- 1 cebolla mediana
- 2 cucharadas de aceite
- 3 huevos
- 200 g de queso cremoso
- 150 g de mozzarella o queso rallado grueso
- 3 cucharadas de queso rallado
- 2 cucharadas de crema de leche
- 1 cucharada de maicena
- Sal y pimienta a gusto
- Nuez moscada a gusto
Preparación
- En un bowl, colocá la harina con la sal y agregá la manteca fría en cubos. Integrá con los dedos hasta formar un arenado. Sumá el huevo y, de a poco, el agua fría hasta unir sin amasar de más. Formá un bollo, envolvelo y dejalo descansar en la heladera al menos 30 minutos.
- Lavá los zapallitos y cortalos en cubitos chicos, sin pelarlos. Picá la cebolla bien fina.
- En una sartén grande, calentá el aceite y cociná la cebolla hasta que esté transparente. Agregá los zapallitos y cociná a fuego medio, revolviendo, hasta que estén tiernos.
- Es fundamental que pierdan el exceso de agua: si ves líquido en la sartén, subí el fuego y dejá que se evapore. El relleno tiene que quedar húmedo pero no aguado.
- Retirá del fuego y dejá entibiar. Pasá la mezcla a un bowl y agregá los huevos, la crema, la maicena, sal, pimienta y nuez moscada. Mezclá bien.
- Sumá el queso cremoso en cubitos y la mozzarella o queso rallado grueso. Integrá suavemente para que el queso quede distribuido en todo el relleno.
- Estirá la masa con palo hasta lograr un grosor medio (ni muy fina ni muy gruesa). Forrá un molde, cubriendo base y bordes.
- Pinchá apenas la base con un tenedor y, si querés mejor resultado, llevá la masa 5 a 8 minutos al horno para precocinarla.
- Volcá el relleno sobre la masa y emparejá. Terminá con el queso rallado por encima para lograr el gratinado.
- Llevá a horno precalentado a 180 grados y cociná hasta que la masa esté dorada y el relleno firme, con la superficie apenas gratinada.
- Retirá, dejá reposar unos minutos y cortá. La porción tiene que salir firme, alta y bien armada.
Tips y consejos:
- No amases de más la masa, así evitás que quede dura.
- La manteca tiene que estar fría para lograr una buena textura.
- El descanso en frío ayuda a que la masa no se encoja al cocinarse.
- Cocinar bien los zapallitos es clave para evitar una tarta aguada.
- La maicena ayuda a ligar el relleno sin volverlo pesado.
- El queso en cubitos da mejores resultados que totalmente rallado.
- No te excedas con la sal, los quesos ya aportan bastante.
- Si querés más gratinado, podés sumar queso al final de la cocción.
- Dejar reposar la tarta mejora mucho el corte.
- Para recalentar, usá horno o sartén, no microondas, así mantenés la masa firme.
- Podés hacerla con anticipación, ya que mantiene muy bien la textura.
- Si buscás más cremosidad, agregá un poco más de queso crema al relleno.
Una tarta bien equilibrada, con masa casera, relleno cremoso y ese punto justo de queso que la hace realmente irresistible desde el primer corte.
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