El pollo a la portuguesa es una receta casera, abundante y perfecta para un almuerzo bien completo.
Se cocina en sartén o cacerola con papas, cebolla, morrón, arvejas, tomate y huevo duro.

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El resultado es un plato jugoso, colorido y con una salsa sabrosa que se disfruta hasta la última cucharada.
Ingredientes
- 4 patas muslo de pollo
- 4 papas medianas
- 2 cebollas grandes
- 1 morrón rojo
- 2 dientes de ajo
- 400 gramos de tomate triturado
- 2 cucharadas de extracto de tomate, opcional
- 150 gramos de arvejas
- 2 huevos
- 150 mililitros de vino blanco o caldo
- 100 mililitros de agua o caldo extra, si hace falta
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 hoja de laurel
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Orégano a gusto
- Perejil picado a gusto
- Aceite para cocinar
Preparación
- Pelá las papas y cortalas en trozos medianos, no muy chicos, para que mantengan su forma durante la cocción. Pelá las cebollas y cortalas en pluma. Cortá el morrón en tiras y picá los dientes de ajo.
- Herví los huevos durante 10 minutos, enfrialos, pelalos y cortalos al medio. Reservalos para el final.
- Secá bien las piezas de pollo con papel de cocina y condimentalas con sal, pimienta y un poco de pimentón.
- Calentá una sartén grande, profunda, o una cacerola baja con un chorrito de aceite. Dorá las piezas de pollo de ambos lados hasta que tomen buen color. No hace falta cocinarlas por completo en este paso. Retiralas y reservá.
- En la misma sartén agregá un poco más de aceite si hace falta y sumá la cebolla, el morrón y el ajo. Cociná a fuego medio unos minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que la cebolla se vuelva transparente y el morrón empiece a ablandarse.
- Incorporá el tomate triturado, el extracto de tomate si lo usás, el vino blanco o caldo, el laurel, el orégano y un poco más de sal y pimienta. Mezclá bien y cociná unos minutos para que la salsa tome sabor.
- Volvé a colocar el pollo dentro de la sartén, acomodándolo entre la salsa y las verduras. Sumá las papas alrededor, tratando de que queden en contacto con el líquido. Si ves que hace falta, agregá un poco de agua o caldo para ayudar a la cocción.
- Tapá y cociná a fuego medio a bajo durante 25 a 35 minutos, controlando de vez en cuando. La idea es que el pollo termine de cocinarse, las papas queden tiernas y la salsa se reduzca un poco sin secarse.
- Cuando falten pocos minutos para terminar la cocción, agregá las arvejas y mezclá con cuidado para no romper demasiado las papas.
- Probá la salsa y corregí la sal si hace falta. Si querés una textura más espesa, dejá cocinar unos minutos destapado para que reduzca.
- Apagá el fuego y acomodá por encima los huevos duros cortados al medio. Terminá con perejil picado y un toque de pimienta recién molida.
- Serví el pollo a la portuguesa bien caliente, con abundante salsa, las papas tiernas, las verduras bien cocidas y los huevos por encima, tal como se ve en la preparación tradicional.
Tips y consejos
- Dorá bien el pollo al principio: ese paso ayuda a que tenga mejor sabor y un color más atractivo al final.
- No cortes las papas demasiado chicas: así no se deshacen y quedan enteras dentro de la salsa.
- Usá fuego medio a bajo: la cocción lenta permite que el pollo quede jugoso y que la salsa se concentre mejor.
- Agregá las arvejas al final: de esta manera conservan mejor el color y no se pasan de cocción.
- No te olvides del huevo duro: es uno de los detalles más clásicos de esta receta y además queda muy bien en la presentación.
- Servilo con pan o solo: como ya lleva papas, verduras y salsa, es un plato completo, aunque un poco de pan siempre viene bien para disfrutar la salsa.
Este pollo a la portuguesa queda sabroso, abundante y con ese estilo casero que nunca falla.
Es una receta ideal para lucirse sin complicarse demasiado y para llevar a la mesa un almuerzo bien rendidor y lleno de sabor.
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