El puré de zapallo es una de esas recetas simples que siempre suman en la mesa y combinan perfecto con carnes, milanesas, pollo o un buen huevo a la plancha.
Cuando está bien hecho, queda suave, sabroso y con una textura cremosa que lo vuelve mucho más tentador que cualquier versión común.

Te recomendamos: Como hacer marineras de carne bien sabrosas
En esta receta te comparto una forma fácil de prepararlo para que salga parejo, con buen sabor y sin esos grumos que arruinan el resultado.
Ingredientes
- 1 kg de zapallo cabutia o calabaza
- 40 gr de manteca
- 100 ml de leche
- 2 cdas de queso crema
- 2 cdas de queso rallado, opcional
- 1 cdita de sal
- 1/2 cdita de pimienta
- 1 pizca de nuez moscada
- 1 cda de aceite, opcional
Preparación
- Lavá bien el zapallo, retirale la cáscara y las semillas, y cortalo en cubos medianos para que se cocine de manera pareja.
- Colocá los cubos en una olla con agua y cocinalos hasta que estén bien tiernos.
- Retirá el zapallo y dejalo escurrir muy bien en un colador durante unos minutos para sacar el exceso de líquido.
- Pasá el zapallo a un bowl amplio y pisalo con pisapuré hasta obtener una base lo más lisa posible.
- Agregá la manteca y mezclá bien para que se integre por completo con el zapallo.
- Sumá la leche de a poco mientras seguís mezclando, hasta lograr una textura cremosa y pareja.
- Incorporá el queso crema y, si querés, el queso rallado para darle más cuerpo y sabor.
- Condimentá con sal, pimienta y nuez moscada, mezclando nuevamente para que el puré quede bien uniforme.
- Si querés una textura todavía más fina, podés darle una última mezcla con batidor de mano o cuchara de madera hasta que quede bien suave.
- Serví el puré solo o como acompañamiento de carne, pollo, milanesas o el plato que más te guste.
Tips y consejos
- Primer secreto: elegí un buen zapallo. El cabutia y la calabaza suelen dar muy buen resultado porque tienen más sabor y una pulpa más firme, lo que ayuda a que el puré quede con mejor textura y no tan aguado.
- Segundo secreto: escurrí muy bien el zapallo antes de pisarlo. Este paso es clave para evitar un puré flojo o con una textura irregular. Si el zapallo conserva demasiada agua, después cuesta mucho lograr una consistencia cremosa de verdad.
- Tercer secreto: agregá los ingredientes cremosos de a poco. La leche, la manteca y el queso crema tienen que sumarse gradualmente para que puedas controlar mejor la textura y dejar el puré a tu gusto, sin pasarte.
- Si querés un puré todavía más suave, después de usar el pisapuré podés trabajarlo un poco más con cuchara de madera o batidor de mano. Eso ayuda a romper mejor cualquier pedacito que haya quedado y deja una textura mucho más prolija.
- El queso crema le da un plus muy bueno, porque aporta suavidad y hace que el puré quede más sedoso. Si no querés usarlo, podés reemplazarlo por un chorrito extra de leche y un poco más de manteca.
- La nuez moscada combina muy bien con el zapallo y realza el sabor sin taparlo. No hace falta poner mucha cantidad, con una pizca alcanza para que se note ese toque especial.
- Si lo querés usar como acompañamiento principal, queda muy bien con carne al horno, bifes, pollo grillado, milanesas o hamburguesas caseras. También podés sumarle por arriba un poco de queso rallado o perejil picado para mejorar la presentación.
- Si te sobra, guardalo en un recipiente bien cerrado y después lo podés volver a usar como guarnición o incluso como base para pastel de carne, rellenos o croquetas.
Este puré de zapallo queda suave, sabroso y con una textura mucho más linda cuando se respetan estos pasos simples.
Es una receta rendidora, fácil de hacer y perfecta para sumar un acompañamiento rico a cualquier comida.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra