Estos bocaditos de acelga y queso quedan dorados por fuera, tiernos por dentro y con un relleno suave que se disfruta recién hecho.
Son una opción simple para servir como entrada, acompañar una comida o preparar algo salado con pocos ingredientes.

Te recomendamos: Tortilla de papas rellena con jamón y queso
Ingredientes
- 1 atado de acelga
- 200 gr de queso mozzarella o cremoso
- 2 huevos
- 150 gr de harina leudante
- 50 gr de queso rallado
- 1 cebolla chica
- 1 diente de ajo
- 2 cdas de aceite
- Sal y pimienta a gusto
- Nuez moscada a gusto, opcional
- Aceite o rocío vegetal, para la placa
Preparación
- Lavá bien la acelga y separá las hojas de los tallos más gruesos. Cociná las hojas en agua hirviendo durante 2 o 3 minutos, solo hasta que se ablanden.
- Escurrí la acelga y dejala enfriar unos minutos. Después apretala bien con las manos o con un repasador limpio para quitarle la mayor cantidad posible de agua.
- Picá la acelga bien fina y reservá.
- Calentá el aceite en una sartén y salteá la cebolla picada con el ajo hasta que estén tiernos y apenas dorados.
- En un bowl, colocá la acelga picada, la cebolla salteada, los huevos, el queso rallado, sal, pimienta y nuez moscada si vas a usar.
- Agregá la harina leudante de a poco y mezclá hasta formar una preparación húmeda, espesa y fácil de moldear.
- Cortá el queso mozzarella o cremoso en cubitos. Tomá una porción de la mezcla, colocá un cubito de queso en el centro y cerrá formando un bocadito redondo.
- Repetí el mismo proceso con el resto de la preparación y acomodá los bocaditos en una placa aceitada o cubierta con papel manteca.
- Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 20 a 25 minutos, o hasta que estén dorados por fuera y firmes al tacto.
- Retirá del horno y dejá reposar unos minutos antes de servir, para que el queso del centro se asiente un poco.
Tips y consejos
- Escurrí muy bien la acelga para que la mezcla no quede aguada.
- Si la preparación queda demasiado blanda, agregá un poco más de harina, pero de a poco.
- No conviene pasarse con la harina porque los bocaditos pueden quedar pesados.
- El queso cremoso deja un centro más suave; la mozzarella queda más elástica al partirlos.
- Para darles más sabor, podés sumar verdeo picado, orégano o una pizca de pimentón.
- Armarlos con las manos apenas húmedas ayuda a que la mezcla no se pegue tanto.
- También se pueden hacer fritos, cocinándolos en aceite caliente hasta que estén dorados.
- Si los hacés al horno, podés pincelarlos apenas con aceite para que tomen mejor color.
- Se pueden guardar en la heladera bien tapados y recalentar en horno.
- Quedan muy bien con una salsa de tomate suave, mayonesa casera o una ensalada simple.
Estos bocaditos de acelga y queso son fáciles de preparar y quedan muy bien servidos calentitos.
Con una buena cocción y el queso justo en el centro, salen dorados, sabrosos y listos para compartir.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra