Bocaditos de acelga y queso
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Bocaditos de acelga y queso

Estos bocaditos de acelga y queso quedan dorados por fuera, tiernos por dentro y con un relleno suave que se disfruta recién hecho.

Son una opción simple para servir como entrada, acompañar una comida o preparar algo salado con pocos ingredientes.

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Ingredientes

  • 1 atado de acelga
  • 200 gr de queso mozzarella o cremoso
  • 2 huevos
  • 150 gr de harina leudante
  • 50 gr de queso rallado
  • 1 cebolla chica
  • 1 diente de ajo
  • 2 cdas de aceite
  • Sal y pimienta a gusto
  • Nuez moscada a gusto, opcional
  • Aceite o rocío vegetal, para la placa

Preparación

  1. Lavá bien la acelga y separá las hojas de los tallos más gruesos. Cociná las hojas en agua hirviendo durante 2 o 3 minutos, solo hasta que se ablanden.
  2. Escurrí la acelga y dejala enfriar unos minutos. Después apretala bien con las manos o con un repasador limpio para quitarle la mayor cantidad posible de agua.
  3. Picá la acelga bien fina y reservá.
  4. Calentá el aceite en una sartén y salteá la cebolla picada con el ajo hasta que estén tiernos y apenas dorados.
  5. En un bowl, colocá la acelga picada, la cebolla salteada, los huevos, el queso rallado, sal, pimienta y nuez moscada si vas a usar.
  6. Agregá la harina leudante de a poco y mezclá hasta formar una preparación húmeda, espesa y fácil de moldear.
  7. Cortá el queso mozzarella o cremoso en cubitos. Tomá una porción de la mezcla, colocá un cubito de queso en el centro y cerrá formando un bocadito redondo.
  8. Repetí el mismo proceso con el resto de la preparación y acomodá los bocaditos en una placa aceitada o cubierta con papel manteca.
  9. Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 20 a 25 minutos, o hasta que estén dorados por fuera y firmes al tacto.
  10. Retirá del horno y dejá reposar unos minutos antes de servir, para que el queso del centro se asiente un poco.

Tips y consejos

  • Escurrí muy bien la acelga para que la mezcla no quede aguada.
  • Si la preparación queda demasiado blanda, agregá un poco más de harina, pero de a poco.
  • No conviene pasarse con la harina porque los bocaditos pueden quedar pesados.
  • El queso cremoso deja un centro más suave; la mozzarella queda más elástica al partirlos.
  • Para darles más sabor, podés sumar verdeo picado, orégano o una pizca de pimentón.
  • Armarlos con las manos apenas húmedas ayuda a que la mezcla no se pegue tanto.
  • También se pueden hacer fritos, cocinándolos en aceite caliente hasta que estén dorados.
  • Si los hacés al horno, podés pincelarlos apenas con aceite para que tomen mejor color.
  • Se pueden guardar en la heladera bien tapados y recalentar en horno.
  • Quedan muy bien con una salsa de tomate suave, mayonesa casera o una ensalada simple.

Estos bocaditos de acelga y queso son fáciles de preparar y quedan muy bien servidos calentitos.

Con una buena cocción y el queso justo en el centro, salen dorados, sabrosos y listos para compartir.

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