Esta cazuela de pollo y verduras es una receta casera, abundante y muy sabrosa, ideal para servir bien caliente.
Combina pollo tierno, papas, zanahoria, zapallo y arvejas en una preparación jugosa, con caldo espeso y mucho aroma.

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Es fácil de hacer, rendidora y perfecta para una comida completa sin complicarse demasiado.
Ingredientes
- 1 kg de pollo trozado, puede ser pata muslo, pechuga o una mezcla
- 2 papas medianas
- 2 zanahorias
- 1 taza de zapallo o calabaza en cubos
- 1 cebolla grande
- 1/2 morrón rojo
- 1 diente de ajo
- 1 taza de arvejas
- 1 taza de chauchas cortadas, opcional
- 1 tomate grande rallado o 200 g de tomate triturado
- 750 ml de caldo de pollo o verduras
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de cúrcuma, opcional
- 1 hoja de laurel
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Perejil fresco picado para terminar
Preparación
- Cortá el pollo en trozos medianos y retirale el exceso de grasa. Si usás pechuga, conviene cortarla en cubos grandes para que no se seque durante la cocción. Condimentá con sal, pimienta y un poco de pimentón dulce.
- En una olla amplia o cazuela, calentá el aceite y dorá el pollo por todos sus lados. No hace falta cocinarlo por completo en este paso, solo sellarlo para que tome mejor sabor. Una vez dorado, retiralo y reservá.
- En la misma olla, agregá la cebolla picada, el morrón en cubitos y el ajo bien chiquito. Cociná a fuego medio hasta que la cebolla se ponga transparente y el fondo de la olla empiece a soltar todo el sabor que dejó el pollo.
- Sumá el tomate rallado o triturado, el pimentón dulce, la cúrcuma si la usás y la hoja de laurel. Mezclá bien y cociná unos minutos hasta que el tomate pierda un poco de acidez y se forme una base sabrosa.
- Incorporá nuevamente el pollo a la olla. Agregá el caldo caliente hasta cubrir casi por completo los ingredientes. Tapá y cociná a fuego medio bajo durante unos 20 minutos, para que el pollo empiece a ablandarse y el caldo tome sabor.
- Pelá las papas y las zanahorias. Cortá las papas en cubos medianos, las zanahorias en rodajas gruesas y el zapallo en trozos grandes, porque se ablanda más rápido. Agregá todo a la cazuela y mezclá con cuidado.
- Continuá la cocción durante 20 a 25 minutos más, siempre a fuego suave, hasta que las papas estén tiernas y el pollo bien cocido. Si la preparación se seca demasiado, agregá un poco más de caldo caliente.
- Cuando falten unos 8 minutos para terminar, sumá las arvejas y las chauchas si las vas a usar. No conviene agregarlas desde el principio para que no se pasen y mantengan mejor color y textura.
- Probá el punto de sal y pimienta. Si querés una cazuela más espesa, aplastá algunos cubos de zapallo o papa contra el borde de la olla y mezclá con el caldo. Eso ayuda a darle cuerpo sin necesidad de agregar harina.
- Apagá el fuego y dejá reposar 5 minutos antes de servir. Terminá con perejil fresco picado por encima para darle color y un toque más fresco.
Tips y consejos:
- Para que la cazuela tenga más sabor, dorá bien el pollo antes de agregar el caldo. Ese paso marca una gran diferencia en el resultado final.
- Si usás pechuga, evitá cortarla demasiado chica porque puede secarse. Los trozos grandes quedan más jugosos.
- El zapallo ayuda a espesar naturalmente la preparación. Si querés una cazuela más cremosa, agregá un poco más y dejá que parte se deshaga durante la cocción.
- Las verduras se pueden cortar grandes para que se vean bien y no desaparezcan en la olla. La idea es que cada porción tenga pollo, papa, zanahoria y caldo sabroso.
- El caldo debe agregarse caliente para no cortar la cocción. Puede ser casero o preparado, pero conviene que no sea demasiado salado.
- Si querés un sabor más intenso, podés sumar una pizca de ají molido o un poco de provenzal, siempre sin tapar el sabor del pollo y las verduras.
- La cazuela queda mejor si se cocina a fuego bajo. Si hierve demasiado fuerte, las verduras pueden romperse y el pollo perder jugosidad.
- También se puede preparar con anticipación. Al reposar, los sabores se integran más y el caldo toma mejor cuerpo. Para recalentar, hacelo a fuego bajo con un chorrito de agua o caldo si hace falta.
Servila caliente, en platos hondos o cazuelitas individuales, con un poco de perejil fresco por encima.
Queda sabrosa, rendidora y con una textura casera muy agradable, ideal para una comida completa y bien reconfortante.
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