Cómo hacer bife a la criolla bien casero, abundante y lleno de sabor
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Cómo hacer bife a la criolla bien casero, abundante y lleno de sabor

Este plato clásico es ideal para un almuerzo completo, rendidor y con mucho gusto.

La combinación de carne con verduras cocidas lentamente logra una textura tierna y jugosa en cada bocado.

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Es una receta simple, pero con un resultado que siempre sorprende.

Ingredientes

  • 700 g a 1 kg de carne en bifes (pueden ser varios más chicos)
  • 5 papas medianas
  • 3 zanahorias
  • 3 cebollas grandes
  • 1 morrón rojo grande
  • 2 dientes de ajo
  • 1 taza de salsa de tomate o tomate triturado
  • 1/2 taza de agua o caldo
  • 1 cucharadita de pimentón
  • Sal y pimienta a gusto
  • Aceite cantidad necesaria

Preparación

  1. Pelar las papas y cortarlas en trozos grandes. Hacer lo mismo con las zanahorias, cortándolas en rodajas gruesas. Reservar.
  2. Cortar las cebollas en pluma y el morrón en tiras. Picar el ajo bien chico.
  3. En una olla amplia, colocar un poco de aceite y sellar los bifes de ambos lados hasta que estén apenas dorados. Retirar y reservar.
  4. En la misma olla, agregar un poco más de aceite si hace falta y rehogar la cebolla junto con el morrón y el ajo hasta que estén fragantes.
  5. Volver a incorporar la carne y acomodar por encima las papas y zanahorias.
  6. Agregar la salsa de tomate, el agua o caldo, el pimentón, la sal y la pimienta. Mezclar suavemente sin romper los ingredientes.
  7. Tapar la olla y cocinar a fuego bajo durante unos 35 a 45 minutos, hasta que las papas estén tiernas y la carne bien cocida.
  8. Durante la cocción, mover la olla con cuidado o mezclar suavemente para que no se pegue y todos los ingredientes absorban bien el sabor.

Consejos:

  • Si querés que la carne quede bien tierna, es clave no cocinar a fuego alto. La cocción lenta permite que los jugos se mantengan y que todo se integre mejor, logrando una textura mucho más suave.
  • Elegir papas de tamaño similar ayuda a que se cocinen al mismo tiempo. Si algunas son muy grandes, conviene cortarlas un poco más chicas para evitar que queden duras.
  • No te excedas con el líquido al principio. Es mejor empezar con poco y, si hace falta, agregar durante la cocción. Las verduras también largan sus propios jugos.
  • Para potenciar el sabor, podés sellar bien la carne hasta que tenga un leve dorado. Ese paso aporta muchísimo gusto al resultado final.
  • Si tenés tiempo, dejar reposar el plato unos minutos antes de servir hace que los sabores se asienten y quede todavía más rico.
  • También podés hacerlo de un día para el otro. Recalentado suele quedar incluso más sabroso porque todo se concentra mejor.
  • Evitá revolver constantemente. Lo ideal es mover la olla o mezclar con suavidad para no romper las papas ni desarmar los bifes.
  • Un toque extra de condimentos como laurel, orégano o incluso un poco de ají molido puede levantar mucho el sabor sin cambiar la esencia del plato.

Un plato simple, rendidor y perfecto para disfrutar en familia sin complicarse demasiado en la cocina.

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