El bizcochuelo de avena es una opción saludable y deliciosa para disfrutar en cualquier momento del día.
Su textura esponjosa y su sabor suave lo hacen perfecto para acompañar con un mate, un café o incluso como base para un postre más elaborado.

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A continuación, te dejo la receta para prepararlo en casa.
Ingredientes
- 2 tazas de avena en hojuelas
- 3 huevos
- 1 taza de azúcar (podés usar blanca, morena o una combinación de ambas)
- 1 taza de leche (puede ser de vaca o vegetal)
- 1/2 taza de aceite (de girasol, oliva suave, o el que prefieras)
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 1 cucharada de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
Preparación
- Precalentá el horno a 180°C. Este paso es importante para que el bizcochuelo se cocine de manera uniforme desde el inicio.
- Engrasá y enhariná un molde para bizcocho, o forralo con papel manteca para evitar que se pegue. Esto facilitará el desmoldado y evitará que el bizcochuelo se rompa.
- Colocá las 2 tazas de avena en la licuadora y procesá hasta obtener una harina fina. Este paso es esencial para que el bizcochuelo tenga una textura más suave y ligera.
- Agregá los huevos, la leche, el aceite y la esencia de vainilla a la licuadora. Procesá todo hasta que los ingredientes se integren bien, formando una mezcla homogénea.
- Añadí el azúcar y licuá nuevamente hasta que esté completamente mezclado. Asegurate de que el azúcar se disuelva bien para que el bizcochuelo tenga un sabor equilibrado.
- Incorporá el polvo de hornear y la pizca de sal, y mezclá por última vez hasta obtener una preparación homogénea. Estos ingredientes son clave para que el bizcochuelo leve bien y tenga una buena consistencia.
- Verté la mezcla en el molde preparado y llevá al horno precalentado.
- Horneá durante 30 a 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio. No abras el horno durante los primeros 20 minutos para evitar que el bizcochuelo se hunda.
- Dejá enfriar el bizcochuelo en el molde durante unos 10 minutos antes de desmoldar. Luego, colocá sobre una rejilla y dejá enfriar por completo antes de cortar o decorar.
Consejos
- Conservación: Si no consumís todo el bizcochuelo en el día, guardalo en un recipiente hermético para mantenerlo fresco. También podés congelarlo en porciones y sacarlo cuando necesites un bocado rápido.
- Decoración: Este bizcochuelo es ideal para cubrir con dulce de leche, mermelada o una simple capa de azúcar impalpable. Si querés algo más elaborado, podés hacer una cobertura de chocolate o crema.
- Acompañamiento: Este bizcochuelo es perfecto para acompañar un desayuno o merienda saludable. También es una excelente opción para una sobremesa liviana.
Con estos consejos, no solo tendrás un bizcochuelo delicioso, sino que también podés personalizarlo y conservarlo de la mejor manera.
¡Disfrutalo con tu familia y amigos!
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