Hacer ravioles sin molde es una forma simple de preparar pasta rellena casera sin depender de herramientas especiales.
La clave está en estirar bien la masa, distribuir el relleno con espacio y sellar cada pieza para que no se abra durante la cocción.

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Con una rueda cortapasta, un cuchillo o un tenedor, se pueden lograr ravioles prolijos, caseros y con muy buena textura.
Ingredientes
Para la masa:
- 400 gr de harina 0000
- 4 huevos
- 1 cda de aceite de oliva
- 1 pizca de sal
- Harina extra para estirar
Para el relleno:
- 300 gr de ricota
- 200 gr de espinaca cocida y bien escurrida
- 80 gr de queso rallado
- 1 huevo
- Sal, cantidad necesaria
- Pimienta, cantidad necesaria
- Nuez moscada, opcional
Preparación
- Colocá la harina sobre la mesa o en un bol grande y hacé un hueco en el centro.
- Agregá los huevos, el aceite de oliva y la sal.
- Mezclá desde el centro hacia afuera hasta unir los ingredientes y formar una masa.
- Amasá durante 8 a 10 minutos, hasta que la masa quede lisa, firme y elástica.
- Cubrí la masa con un repasador limpio o film y dejala descansar durante 30 minutos.
- Mientras tanto, prepará el relleno mezclando la ricota, la espinaca bien picada y escurrida, el queso rallado, el huevo, la sal, la pimienta y la nuez moscada si la vas a usar.
- Dividí la masa en partes para trabajar más cómodo.
- Estirá cada porción con palote o máquina para pasta hasta lograr una lámina fina, pero no tan débil como para que se rompa al rellenar.
- Colocá una lámina de masa sobre la mesa enharinada.
- Distribuí pequeñas porciones de relleno dejando espacio entre una y otra. No pongas demasiado relleno, porque después puede costar cerrar los ravioles.
- Cubrí con otra lámina de masa o doblá la misma masa por encima del relleno, según el tamaño de la tira que hayas estirado.
- Presioná suavemente con los dedos alrededor de cada montoncito de relleno para sacar el aire y marcar la forma de cada raviol.
- Pasá una rueda cortapasta, también llamada ruleta para pasta o cortapasta rizado, entre los ravioles para separarlos y dejar los bordes marcados.
- Si no tenés ese utensilio, usá un cuchillo para cortar cuadrados y después presioná los bordes con un tenedor. No queda exactamente igual en lo visual, pero cumple la misma función: cerrar y marcar la masa.
- Acomodá los ravioles sobre una tabla o bandeja con un poco de harina para que no se peguen.
- Herví abundante agua con sal en una olla grande.
- Cociná los ravioles durante 3 a 5 minutos, según el grosor de la masa. Cuando suben a la superficie, generalmente ya están listos.
- Retiralos con espumadera y servilos con salsa de tomate, manteca y salvia, crema, queso rallado o la salsa que prefieras.
Tips y consejos
- Para que no se abran durante la cocción: lo más importante es sacar el aire alrededor del relleno antes de cortar. Si queda aire atrapado, el raviol puede inflarse en el agua y abrirse.
- Para que el relleno no humedezca la masa: la espinaca tiene que estar muy bien escurrida. Si queda con agua, ablanda la masa y complica el sellado.
- Para hacerlos sin rueda cortapasta: cortá los ravioles con cuchillo bien filoso y después marcá los bordes con un tenedor. El resultado queda más rústico, pero funciona perfecto para una versión casera.
- Para lograr bordes más prolijos: pasá apenas un dedo con agua alrededor del relleno antes de cubrir con la otra masa. No uses demasiada agua, porque puede hacer que la masa se vuelva pegajosa.
- Para que la masa no se pegue a la mesa: espolvoreá harina de a poco mientras trabajás. No conviene excederse, porque demasiada harina puede impedir que los bordes se sellen bien.
- Para un corte más parecido al clásico: la rueda cortapasta rizada deja ese borde ondulado típico de raviol casero. Si tenés una rueda lisa, también sirve, aunque el acabado queda más simple.
- Para variar el relleno: podés usar ricota sola con queso, carne picada cocida, pollo, calabaza, jamón y queso o verduras salteadas. Lo importante es que el relleno esté frío y no tenga exceso de líquido.
- Para hacerlos más grandes: cortá cuadrados amplios y poné un poco más de relleno, pero siempre dejando margen para cerrar bien. Si quedan muy cargados, se pueden romper al hervir.
- Para freezarlos: acomodalos separados en una bandeja enharinada y llevá al freezer. Una vez firmes, pasalos a una bolsa. Se cocinan directamente congelados, sin descongelar.
- Para que no se pasen: la masa casera cocina rápido. Apenas suben y se ven tiernos, conviene retirarlos para que no pierdan forma.
Hacer ravioles sin molde es una manera práctica de preparar pasta rellena casera con herramientas simples y sin complicarse con accesorios especiales.
Con una buena masa, un relleno firme y un sellado prolijo, el resultado queda rico, rendidor y con ese aspecto artesanal que hace que valga la pena prepararlos en casa.
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