Las costillas al horno con papas rústicas son un plato potente, dorado y perfecto para servir en una mesa abundante.
Quedan jugosas, con una superficie bien sabrosa y papas crocantes por fuera pero tiernas por dentro.

Te recomendamos: Pollo al disco con verduras
Es una receta ideal para llevar en una fuente grande, compartir y disfrutar sin demasiadas vueltas.
Ingredientes
- 1,5 kg de costillas de cerdo
- 1 kg de papas
- 4 dientes de ajo
- 4 cdas de aceite
- 1 cda de pimentón dulce
- 1 cdita de ají molido, opcional
- 1 cdita de orégano
- 1 cdita de romero seco o 2 ramitas de romero fresco
- 1 cdita de mostaza, opcional
- 100 ml de vino blanco o caldo
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Perejil picado, a gusto
Preparación
- Secar bien las costillas con papel de cocina para que después se doren mejor en el horno.
- Colocarlas en una fuente o sobre una tabla y condimentarlas con sal, pimienta, pimentón, orégano, ají molido y romero.
- Agregar 2 cdas de aceite y la mostaza si se usa. Masajear la carne para que el condimento se reparta bien por toda la superficie.
- Tapar y dejar reposar 30 minutos en la heladera. Si hay más tiempo, se pueden dejar 2 o 3 horas para que tomen más sabor.
- Lavar bien las papas y cortarlas en gajos medianos. Se pueden dejar con cáscara para que queden más rústicas.
- Colocar las papas en un bowl y mezclarlas con 2 cdas de aceite, sal, pimienta, romero y los dientes de ajo enteros o apenas aplastados.
- Precalentar el horno a 200 °C.
- Acomodar las costillas en una placa o fuente para horno, dejando espacio alrededor para las papas.
- Distribuir las papas alrededor de la carne, tratando de que no queden demasiado amontonadas para que se doren parejo.
- Agregar el vino blanco o caldo en la base de la fuente, sin tirarlo directamente sobre las costillas para no lavar el condimento.
- Llevar al horno y cocinar durante 45 a 60 minutos, según el grosor de las costillas.
- A mitad de cocción, dar vuelta las papas y bañar apenas las costillas con el jugo de la fuente.
- Si la carne ya está cocida pero le falta dorado, subir el horno a 220 °C durante los últimos 10 minutos.
- Retirar del horno y dejar reposar 5 minutos antes de servir.
- Terminar con perejil picado por arriba y llevar a la mesa con las papas bien doradas.
Tips y consejos
- Para que las costillas queden jugosas, conviene cocinarlas a temperatura pareja y no apurarlas desde el principio. Un horno fuerte durante toda la cocción puede dorarlas rápido por fuera, pero dejarlas secas o desparejas por dentro. Lo mejor es cocinarlas a 200 °C y subir la temperatura solo al final si necesitan más color.
- Si querés más sabor, podés dejar las costillas marinadas desde la noche anterior con aceite, ajo, pimentón, orégano, pimienta y mostaza. Ese descanso ayuda a que la carne quede más sabrosa y con mejor aroma al hornearse.
- Las papas rústicas quedan mejor en gajos medianos. Si las cortás muy grandes, tardan demasiado en cocinarse; si las cortás muy chicas, pueden secarse antes de que la carne esté lista. Para que queden más crocantes, se pueden hervir 5 minutos, escurrir bien y recién después llevar al horno con aceite y condimentos.
- El vino blanco aporta sabor y ayuda a mantener humedad en la fuente, pero se puede reemplazar por caldo o agua caliente. Lo importante es que haya un poco de líquido en la base, sin cubrir las papas ni hervir la carne.
- Si las costillas son muy carnosas, pueden necesitar más tiempo. En ese caso, se puede cubrir la fuente con papel aluminio durante los primeros 30 minutos y después destapar para que se doren bien.
- Para una versión más especiada, se puede sumar comino, tomillo, ajo en polvo o una pizca de pimentón ahumado. Si preferís un sabor más clásico, alcanza con sal, pimienta, ajo, orégano y romero.
- Si querés que las papas no se peguen, usá una placa amplia y bien aceitada, o colocá papel manteca en la base. También ayuda no moverlas durante los primeros minutos, para que formen una costrita antes de darlas vuelta.
- Para recalentar lo que sobra, lo mejor es usar horno medio con un chorrito de caldo o agua en la fuente. Así la carne recupera humedad y las papas vuelven a tomar algo de textura sin quedar blandas como en microondas.
Estas costillas quedan muy bien con una ensalada simple, una salsa criolla o una mayonesa casera con ajo y perejil.
Con buena cocción, papas doradas y una marinada sabrosa, es una receta abundante que llena la mesa y siempre invita a repetir.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra