La frittata de verduras y queso es una receta salada, colorida y muy práctica para resolver algo rico sin pasar horas cocinando.
Queda alta, suave y con una mezcla de verduras tiernas, huevo y queso derretido que se luce apenas se corta.

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Es ideal para servir caliente, tibia o incluso a temperatura ambiente, con una ensalada simple al lado.
Ingredientes
- 6 huevos
- 1 zucchini mediano
- 1 cebolla
- 1 morrón rojo chico
- 1 taza de espinaca fresca
- 1 cebolla de verdeo, opcional
- 120 gr de queso mozzarella, pategrás o cremoso
- 3 cdas de queso rallado
- 2 cdas de leche o crema de leche
- 2 cdas de aceite
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- 1 pizca de nuez moscada, opcional
- Perejil picado, a gusto
Preparación
- Lavar bien las verduras y cortar el zucchini en medias rodajas finas.
- Cortar la cebolla en pluma, el morrón en tiras finas y la cebolla de verdeo en rodajitas si se va a usar.
- Calentar una sartén amplia con el aceite y agregar la cebolla.
- Cocinar 2 o 3 minutos hasta que empiece a ablandarse.
- Sumar el morrón y el zucchini. Saltear a fuego medio hasta que las verduras estén tiernas, pero sin que se deshagan.
- Agregar la espinaca fresca y cocinar apenas 1 minuto, solo hasta que pierda volumen.
- En un bowl, batir los huevos con la leche o crema, sal, pimienta, nuez moscada y queso rallado.
- Bajar un poco el fuego y distribuir bien las verduras en la sartén.
- Volcar la mezcla de huevos sobre las verduras, moviendo apenas la sartén para que se reparta de manera pareja.
- Agregar por arriba el queso mozzarella, pategrás o cremoso en cubitos o rallado.
- Cocinar a fuego bajo durante 8 a 10 minutos, hasta que los bordes empiecen a verse firmes y el centro todavía esté apenas húmedo.
- Tapar la sartén para ayudar a que la parte superior cuaje mejor.
- Si la sartén es apta para horno, llevarla unos minutos a horno fuerte o grill para dorar la superficie.
- Si no querés usar horno, dar vuelta la frittata con ayuda de un plato grande y cocinar 2 o 3 minutos más del otro lado.
- Retirar del fuego y dejar reposar 5 minutos antes de cortar.
- Terminar con perejil picado por arriba y servir en porciones.
Tips y consejos
- Para que la frittata quede alta y no se rompa, usá una sartén mediana en vez de una demasiado grande. Si la mezcla queda muy extendida, sale más finita y se seca más rápido. Una sartén de 22 a 24 cm funciona muy bien para esta cantidad.
- Las verduras tienen que saltearse antes de agregar los huevos. Si se ponen crudas, largan agua durante la cocción y la frittata puede quedar húmeda de más o con textura despareja. Lo ideal es que estén tiernas y sin exceso de líquido.
- El queso puede cambiar bastante el resultado. Con mozzarella queda más elástico, con pategrás queda más sabroso y con queso cremoso queda más suave. También podés mezclar dos tipos para lograr mejor sabor y una textura más tentadora.
- Si querés una versión más completa, podés sumar jamón cocido picado, panceta dorada, pollo desmenuzado o cubitos de papa previamente cocidos. Conviene agregar esos ingredientes ya cocidos para que la frittata no tarde demasiado.
- Para una opción más liviana, se puede hacer con más verduras y menos queso. Queda muy bien con zapallitos, champiñones, brócoli cocido, arvejas o zanahoria rallada. La clave es que todo esté salteado o precocido antes de mezclar con el huevo.
- Si la parte de abajo se dora demasiado rápido y arriba sigue líquida, el fuego está muy fuerte. Bajalo al mínimo, tapá la sartén y dejá que se termine de cocinar con calor suave. La frittata necesita tiempo corto, pero parejo.
- Si la terminás en horno o grill, controlala de cerca porque se dora rápido. Apenas la superficie esté firme y el queso se vea fundido, ya está lista. Si se pasa, puede quedar seca.
- También se puede hacer directamente al horno. Salteá las verduras, mezclalas con los huevos y el queso, pasá todo a una fuente aceitada y cociná a 180 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que esté firme y dorada.
- Para conservarla, guardala en la heladera en un recipiente cerrado. Se puede comer fría, tibia o recalentar en sartén a fuego bajo. Evitá recalentarla demasiado porque el huevo puede ponerse gomoso.
Esta frittata queda muy bien servida en porciones grandes, con el queso todavía fundido y las verduras bien visibles en el corte.
Es una receta rápida, rendidora y vistosa, perfecta para cuando querés preparar algo salado con elaboración real pero sin complicarte demasiado.
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