Este mousse de arándanos es una opción fresca, suave y muy vistosa para servir como postre en cualquier ocasión.
Su textura aireada combinada con el sabor levemente ácido de la fruta lo hace equilibrado y elegante.

Te recomendamos: Torta invertida de manzana sin azúcar que queda húmeda y dorada
Ideal para presentar en copas y lograr un resultado simple pero con apariencia de pastelería.
Ingredientes
-
200 g de arándanos frescos o congelados
-
120 g de azúcar
-
200 ml de crema de leche bien fría
-
2 claras de huevo
-
1 sobre de gelatina sin sabor (7 g)
-
3 cucharadas de agua
-
1 cucharadita de jugo de limón
-
1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
Para decorar:
-
Crema chantilly
-
Arándanos frescos
-
Ralladura de limón
-
Hojas de menta
Preparación
-
Colocá los arándanos en una olla junto con el azúcar y el jugo de limón. Cociná a fuego medio durante unos 5 a 7 minutos hasta que la fruta se ablande y largue su jugo.
-
Procesá la mezcla hasta obtener un puré liso. Si querés una textura más fina, podés colarlo para retirar las semillas. Dejalo enfriar.
-
Hidratá la gelatina con el agua y llevala unos segundos al microondas hasta que se disuelva completamente, sin que hierva.
-
Incorporá la gelatina al puré de arándanos ya frío, mezclando bien para que se integre de forma pareja.
-
Batí la crema de leche hasta que esté semi montada, es decir, firme pero todavía cremosa. Reservá en frío.
-
Batí las claras a punto nieve hasta que estén bien firmes.
-
Integrá primero la crema batida al puré de arándanos con movimientos suaves y envolventes.
-
Luego agregá las claras en dos partes, mezclando con cuidado para no perder el aire y lograr esa textura liviana característica del mousse.
-
Sumá la esencia de vainilla si querés darle un toque más aromático.
-
Distribuí la preparación en copas individuales y llevá a la heladera durante al menos 3 horas hasta que tome consistencia.
Tips y consejos:
-
Si usás arándanos congelados, no hace falta descongelarlos previamente, podés cocinarlos directamente.
-
Para un sabor más intenso, podés reducir un poco más el puré antes de usarlo.
-
La crema debe estar bien fría antes de batir para lograr mejor textura.
-
Mezclá siempre con movimientos envolventes para mantener el aire y que el mousse no quede pesado.
-
Podés preparar el mousse con anticipación y dejarlo en la heladera hasta el momento de servir.
-
Decorá justo antes de servir para que la crema chantilly mantenga su forma y frescura.
Un postre simple, elegante y con un sabor fresco que siempre queda bien, tanto para una comida especial como para darte un gusto sin complicaciones.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra