Cómo hacer Pan Casero en Licuadora ¡Sin Amasar y Súper Esponjoso!
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Cómo hacer Pan Casero en Licuadora ¡Sin Amasar y Súper Esponjoso!

El pan casero es uno de esos placeres simples que todos disfrutamos.

Prepararlo en casa no solo es más económico, sino que además nos permite comer algo fresco, tierno y con un sabor único.

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Esta versión en licuadora es perfecta porque no requiere amasar, es rápida y queda bien esponjosa.

Ingredientes

  • 2 huevos

  • 250 ml de leche tibia

  • 100 ml de aceite (puede ser de girasol o maíz)

  • 2 cucharadas de azúcar

  • 1 cucharadita de sal

  • 500 g de harina de trigo (000 o común)

  • 1 sobre de levadura seca (10 g) o 25 g de levadura fresca

Preparación paso a paso

  1. Colocá en la licuadora los huevos, la leche tibia, el aceite, el azúcar, la sal y la levadura. Procesá durante unos segundos hasta que todos los ingredientes se integren.

  2. Volcá la preparación líquida en un bowl grande y comenzá a sumar la harina de a poco, mezclando con cuchara de madera o espátula. No es necesario amasar, simplemente integrar bien hasta que quede una masa homogénea.

  3. Cubrí el bowl con un repasador limpio y dejá reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que duplique su volumen.

  4. Engrasá un molde de budín de 30 cm o uno redondo de 22 cm. Verté la mezcla, nivelá la superficie y dejá reposar otros 20 minutos para que suba un poco más.

  5. Llevá a horno precalentado a 180 °C y cociná entre 35 y 40 minutos, hasta que la parte superior esté dorada. Una buena forma de comprobar que está listo es golpear suavemente la base: si suena hueco, el pan está perfecto.

  6. Retirá del horno, dejá enfriar 10 minutos y desmoldá con cuidado.

Tips y consejos:

  • Si querés un pan más suave y aromático, podés agregarle una cucharadita de miel o esencia de vainilla a la mezcla líquida.

  • Para darle un acabado brillante y con más sabor, pincelá la superficie con manteca derretida apenas lo saques del horno.

  • Si buscás un toque más rústico, podés espolvorear semillas de sésamo o girasol antes de hornearlo.

  • Este pan es ideal para acompañar comidas, pero también queda riquísimo en tostadas con dulce o queso.

  • Se conserva bien en bolsa o recipiente hermético por 2 a 3 días. Si querés guardarlo más tiempo, podés cortarlo en rodajas y freezarlo.

Con este método fácil, en menos de dos horas vas a tener un pan casero suave, dorado y con una miga espectacular.

Una receta práctica y rendidora que no puede faltar en tu cocina.

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