Un plato bien casero, rendidor y de esos que llenan sin necesidad de preparar demasiado más.
La calabaza le da una base suave y cremosa, la carne suma sabor y el queso gratinado termina de hacerlo irresistible.

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Es una receta ideal para un almuerzo completo, con buena pinta y sabor de comida hecha en casa.
Ingredientes
- 1 kg de calabaza
- 500 gr de carne picada
- 1 cebolla grande
- 1/2 morrón rojo
- 2 dientes de ajo
- 2 cdas de aceite
- 2 huevos
- 200 gr de queso cremoso, mozzarella o port salut
- 3 cdas de queso rallado
- 1 cdita de pimentón
- 1 cdita de orégano
- 1 pizca de nuez moscada
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
Preparación
- Pelá la calabaza, cortala en cubos y cocinala al horno, al vapor o hervida hasta que esté bien tierna. Si la hervís, escurrila muy bien para que el puré no quede aguado.
- Pisá la calabaza hasta formar un puré. Condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Dejá entibiar unos minutos y mezclá con los huevos para que tome más cuerpo.
- Picá la cebolla, el morrón y el ajo. Calentá una sartén con el aceite y salteá todo hasta que la cebolla esté transparente y apenas dorada.
- Sumá la carne picada y cociná a fuego medio, mezclando para que se desgrane bien. Condimentá con sal, pimienta, pimentón y orégano.
- Cociná hasta que la carne esté bien hecha y el relleno no tenga exceso de líquido. Si queda muy jugoso, dejalo unos minutos más al fuego para que reduzca.
- En una fuente rectangular para horno, colocá una capa de puré de calabaza y emparejá con una cuchara.
- Agregá encima todo el relleno de carne, distribuyéndolo bien para que quede parejo en toda la fuente.
- Cubrí con el resto del puré de calabaza y alisá la superficie.
- Sumá el queso cremoso o mozzarella por arriba, cortado en fetas o cubos chicos. Espolvoreá con queso rallado para lograr una cobertura más dorada.
- Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 20 a 25 minutos, o hasta que el queso esté bien derretido y gratinado.
- Retirá del horno y dejá reposar 8 a 10 minutos antes de cortar, así las capas se acomodan y se sirve mejor.
Tips y consejos
- Para que el pastel quede firme y no se desarme, conviene cocinar la calabaza al horno o al vapor. Si la hervís, es importante escurrirla muy bien e incluso dejarla unos minutos en un colador para que pierda el exceso de agua.
- Si el puré queda demasiado líquido, podés sumarle 1 o 2 cdas de queso rallado, un poco de pan rallado o una cda de maicena. Eso ayuda a darle más cuerpo sin cambiar demasiado el sabor.
- La carne tiene que quedar sabrosa pero no aguada. Cocinala hasta que el jugo reduzca, porque si el relleno queda con mucho líquido puede humedecer la base y hacer que el pastel pierda forma.
- Para una versión más completa, podés agregar huevo duro picado, aceitunas, choclo o zanahoria rallada al relleno de carne. Son ingredientes simples que rinden bien y le dan más textura.
- Si querés un sabor más intenso, mezclá dos tipos de queso en la cobertura. Por ejemplo, queso cremoso para que funda y queso rallado para que gratine mejor.
- También se puede hacer con pollo desmenuzado en lugar de carne picada. Queda más suave, pero igual de rendidor si lo mezclás con cebolla salteada, morrón y un poco de queso.
- Para que el corte salga más prolijo, dejalo reposar unos minutos fuera del horno antes de servir. Recién salido está más cremoso y puede desarmarse, aunque queda igual de rico.
- Se conserva bien en la heladera hasta 3 días, siempre en un recipiente tapado o cubierto con film. Para recalentarlo, lo mejor es horno o air fryer, así la cobertura vuelve a quedar dorada.
Este pastel de calabaza con carne y queso gratinado es una opción bien rendidora para resolver un almuerzo completo con ingredientes simples.
Queda cremoso, sabroso y con una cobertura dorada que lo hace mucho más tentador al momento de servir.
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