Esta receta es perfecta para preparar unos pancitos suaves y esponjosos con un delicioso toque de manteca y perejil.
Son ideales para acompañar cualquier comida o simplemente disfrutar como snack.

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A continuación, te mostramos cómo hacerlos paso a paso, siguiendo la imagen como guía.
Ingredientes
Para la masa
- 1 vaso de leche (240 ml)
- 1 vaso de agua (240 ml)
- 1 cucharada de levadura seca
- 1 cucharada de azúcar
- 1 taza de aceite (aproximadamente 200 ml)
- 1 huevo (reservar la yema para pincelar)
- 1 cucharadita de sal
- 5 tazas de harina común (aproximadamente 625 g)
Para el relleno
- 3-4 cucharadas de manteca a temperatura ambiente
- Perejil fresco picado al gusto
- Una pizca de sal
Para el dorado
- 1 yema de huevo
- 1 cucharada de leche
Preparación
- En un bol grande, mezclá la leche tibia, el agua, la levadura y el azúcar. Revolvé bien y dejá reposar por 5 minutos para activar la levadura.
- Agregá el aceite y el huevo (reservando la yema para más adelante) y mezclá hasta integrar.
- Añadí la harina y la sal de a poco, amasando hasta obtener una masa suave y elástica. Cubrí con un paño limpio y dejá reposar en un lugar cálido durante 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.
- Mientras la masa leva, prepará el relleno mezclando la manteca con el perejil picado y una pizca de sal hasta obtener una pasta homogénea.
- Una vez que la masa haya levado, amasala suavemente para quitar el aire y dividila en 3 partes iguales.
- Estirá cada porción de masa con un palo de amasar, formando un rectángulo grande y fino.
- Extendé una capa uniforme del relleno de manteca y perejil sobre la superficie de cada rectángulo.
- Enrollá cada rectángulo desde uno de los lados largos, formando un cilindro apretado.
- Con un cuchillo afilado, cortá los cilindros en rodajas de aproximadamente 3-4 cm de ancho, formando espirales.
- Colocá las rodajas en una bandeja para horno cubierta con papel manteca, dejando espacio entre ellas para que crezcan.
- Mezclá la yema de huevo con la leche y pincelá la superficie de cada pancito para que queden dorados y brillantes.
- Llevá la bandeja a un horno precalentado a 180 °C y horneá durante 20-25 minutos, o hasta que estén bien dorados.
Consejos útiles
- Si querés un toque extra, podés espolvorear queso rallado encima antes de hornear.
- Estos pancitos son perfectos para congelar. Una vez fríos, guardalos en bolsas herméticas y descongelalos a temperatura ambiente antes de consumir.
- Para un sabor más intenso, podés agregar ajo picado al relleno de manteca y perejil.
Estos pancitos esponjosos con manteca y perejil son tan deliciosos que no van a durar mucho en la mesa.
¡Anímate a prepararlos y disfrutalos con tu familia o amigos!
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