Esta torta marmolada es de esas recetas caseras que quedan lindas apenas se cortan.
La mezcla de vainilla y chocolate forma un dibujo distinto en cada porción, y el baño final le da una terminación más tentadora sin dejar de ser una preparación simple y fácil de hacer.

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Ingredientes
Para la masa:
- 3 huevos
- 180 gr de azúcar
- 120 ml de aceite neutro
- 180 ml de leche
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 280 gr de harina leudante
- 1 pizca de sal
- 2 cdas de cacao amargo
- 3 cdas de leche extra, para la mezcla de chocolate
Para decorar:
- 100 gr de chocolate semiamargo
- 3 cdas de leche o crema
- Chocolate rallado o en escamas, opcional
Preparación
- Precalentá el horno a 170°C y enmantecá y enhariná un molde tipo savarín, budinera o molde redondo con tubo central.
- En un bowl grande, batí los huevos con el azúcar durante unos minutos, hasta que la mezcla se vea más clara y espumosa.
- Agregá el aceite, la leche y la esencia de vainilla. Mezclá bien hasta integrar todos los líquidos.
- Incorporá la harina leudante y la pizca de sal. Mezclá con movimientos suaves hasta obtener una preparación lisa, sin grumos y con textura cremosa.
- Separá aproximadamente un tercio de la mezcla en otro bowl. A esa parte agregale el cacao amargo y las 3 cdas de leche extra. Mezclá hasta lograr una masa de chocolate pareja y espesa, pero fácil de volcar.
- Colocá cucharadas alternadas de masa de vainilla y masa de chocolate dentro del molde. No hace falta que quede perfecto; justamente eso ayuda a formar el marmolado.
- Pasá un palillo, cuchillo fino o brochette por la mezcla haciendo movimientos suaves en forma de espiral. No mezcles demasiado, porque si se une todo se pierde el dibujo marmolado.
- Llevá al horno durante 40 a 50 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo salga seco o apenas con migas húmedas.
- Retirá del horno y dejá reposar 10 minutos en el molde. Después desmoldá con cuidado y dejá enfriar sobre una rejilla o plato.
- Para la cobertura, derretí el chocolate con la leche o crema a baño María o en microondas en tandas cortas. Mezclá hasta que quede brillante y fluido.
- Bañá la torta con el chocolate derretido, dejando que caiga de forma natural por los bordes. Si querés, terminá con chocolate rallado o escamas por arriba.
- Dejá que la cobertura se asiente unos minutos antes de cortar. Serví una porción para que se vea bien el interior marmolado.
Tips y consejos
- No batas de más después de agregar la harina: una vez que incorporás los ingredientes secos, mezclá solo lo necesario. Así la torta queda más tierna y no se vuelve pesada.
- Controlá la textura de la mezcla de chocolate: al agregar cacao, esa parte suele espesarse más. Por eso se suma un poco de leche extra, para que tenga una consistencia parecida a la masa de vainilla.
- No exageres el marmolado: con pocos movimientos alcanza. Si revolvés demasiado, los colores se mezclan y la torta pierde el efecto visual.
- Usá cacao amargo: le da mejor color y sabor a chocolate. Si usás cacao dulce, el contraste puede quedar más suave.
- Desmoldá con paciencia: esperá unos minutos antes de sacar la torta del molde. Si la desmoldás apenas sale del horno, puede romperse porque todavía está muy frágil.
- Para que quede más húmeda: no la cocines de más. Apenas el palillo salga seco o con migas húmedas, ya está lista. Si se pasa de horno, puede quedar seca.
- La cobertura debe estar fluida: si el chocolate queda muy espeso, agregá una cucharada más de leche o crema. Tiene que caer naturalmente, sin formar una capa dura y pesada.
- Conservación: guardala tapada a temperatura ambiente durante 2 días, o en la heladera por 4 días. Si la refrigerás, sacala un rato antes de servir para que recupere suavidad.
Es una torta ideal para merienda, cumpleaños simples o para preparar cuando querés algo casero con buena presentación.
Queda húmeda, aromática y con un corte marmolado que siempre llama la atención.
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