Este flan de leche condensada queda suave, cremoso y con un sabor más intenso que el tradicional.
Se prepara con pocos ingredientes y se cocina lentamente a baño María para conseguir una textura pareja y un caramelo brillante.

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Ingredientes
Para el caramelo:
- 150 gr de azúcar
- 3 cdas de agua
Para el flan:
- 1 lata de leche condensada de 395 gr
- 500 ml de leche
- 5 huevos
- 1 cdita de esencia de vainilla
Preparación
- Colocá el azúcar y el agua en una olla o sartén pequeña. Calentá a fuego medio sin revolver con una cuchara.
- Mové suavemente el recipiente cuando el azúcar comience a derretirse. Cociná hasta obtener un caramelo de color ámbar, cuidando que no quede demasiado oscuro porque puede tomar un sabor amargo.
- Verté inmediatamente el caramelo en una flanera de aproximadamente 20 cm. Mové el molde con cuidado para cubrir la base y una parte de los laterales. Reservá hasta que el caramelo se endurezca.
- Colocá los huevos en un recipiente amplio y mezclalos suavemente con un batidor de mano. No hace falta batir con fuerza ni incorporar demasiado aire.
- Agregá la leche condensada, la leche y la esencia de vainilla. Mezclá hasta que la preparación quede uniforme.
- Pasá la mezcla por un colador fino directamente sobre la flanera. Este paso ayuda a retirar restos de huevo y a conseguir una textura más lisa.
- Cubrí la flanera con papel aluminio y colocala dentro de una fuente profunda para horno.
- Agregá agua caliente en la fuente hasta alcanzar aproximadamente la mitad de la altura de la flanera. El agua no debe entrar en el molde.
- Cociná en horno precalentado a 160 °C durante 60 a 75 minutos. El tiempo puede variar según la profundidad del molde y la intensidad del horno.
- Para comprobar la cocción, mové suavemente la flanera. Los bordes deben estar firmes y el centro tiene que conservar un movimiento leve, similar al de una gelatina.
- Retirá la flanera del baño María y dejala enfriar a temperatura ambiente. Después llevala a la heladera durante un mínimo de 6 horas, aunque queda mejor si reposa de un día para el otro.
- Para desmoldar, pasá cuidadosamente un cuchillo fino por los bordes. Apoyá un plato amplio sobre la flanera y girá ambos recipientes con un movimiento firme.
- Esperá unos segundos antes de levantar el molde para permitir que el caramelo caiga sobre el flan.
Tips y consejos
- No revuelvas el caramelo mientras se cocina: usar una cuchara puede provocar que el azúcar se cristalice y forme grumos. Si necesitás distribuirlo, mové suavemente la olla desde el mango sin tocar el caramelo.
- Controlá el color del caramelo: debe quedar dorado o ámbar, pero no marrón oscuro. El azúcar continúa cocinándose durante unos segundos después de apagar el fuego, por eso conviene retirarlo antes de que alcance un tono demasiado intenso.
- Trabajá con mucho cuidado: el caramelo alcanza una temperatura muy elevada y puede producir quemaduras importantes. No lo pruebes, no lo toques y evitá manipular la flanera con las manos desprotegidas.
- No batas demasiado los huevos: el exceso de aire forma burbujas que después pueden convertirse en pequeños agujeros dentro del flan. Para obtener una textura cremosa, mezclá lentamente hasta integrar los ingredientes.
- Colá siempre la preparación: aunque parezca un paso menor, permite conseguir un resultado mucho más delicado. También ayuda a eliminar posibles restos de clara que no se hayan mezclado completamente.
- Usá agua caliente para el baño María: comenzar con agua fría retrasa la cocción y puede hacer que el flan se cocine de manera despareja. El agua debe estar caliente, pero no hace falta que esté hirviendo.
- Evitá un hervor fuerte dentro de la fuente: si el agua hierve con demasiada intensidad, el flan puede quedar lleno de agujeros o con una textura más parecida a una esponja. Una temperatura moderada permite que se cocine lentamente y quede liso.
- No llenes demasiado la fuente: el agua debe llegar aproximadamente hasta la mitad de la flanera. Si queda demasiado cerca del borde, puede entrar al molde al mover la bandeja o durante la cocción.
- No esperes que el centro quede completamente duro: al retirar el flan del horno debe conservar un movimiento suave en el centro. Terminará de afirmarse mientras se enfría y durante el reposo en la heladera.
- Respetá el tiempo de frío: desmoldarlo antes de que esté bien frío puede hacer que se rompa o pierda la forma. El reposo también permite que parte del caramelo endurecido vuelva a transformarse en una salsa líquida.
- Para facilitar el desmolde: podés apoyar la base de la flanera durante 10 o 15 segundos sobre un recipiente con agua tibia. Esto ayuda a aflojar el caramelo sin calentar demasiado el postre.
- Elegí un plato con borde: al desmoldar caerá bastante caramelo líquido. Un plato completamente plano puede hacer que la salsa se derrame sobre la mesa.
- Conservación: mantené el flan cubierto en la heladera y consumilo dentro de los 3 o 4 días siguientes. No conviene dejarlo demasiado tiempo a temperatura ambiente porque contiene huevos y leche.
Este flan puede servirse solo o acompañado con una pequeña porción de crema.
El caramelo casero y la leche condensada le dan suficiente sabor para disfrutarlo sin agregar demasiados acompañamientos.
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