Estas empanadas quedan doradas, tiernas y con un relleno abundante de jamón y queso fundido.
Su cierre redondeado ayuda a contener bien el relleno y les da una presentación diferente, ideal para una cena sencilla, una picada o una reunión familiar.

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Ingredientes
- 12 tapas para empanadas de horno
- 250 gr de jamón cocido
- 350 gr de muzzarella
- 2 cdas de queso crema
- 2 cdas de queso rallado
- 1 cdita de orégano
- Pimienta, a gusto
- 1 huevo para pincelar
Preparación
- Cortar el jamón cocido y la muzzarella en cubos pequeños. También se pueden cortar en tiras cortas, pero no conviene rallarlos demasiado porque el relleno podría compactarse y perder textura.
- Colocar el jamón y la muzzarella en un bol. Agregar el queso crema, el queso rallado, el orégano y una pequeña cantidad de pimienta.
- Mezclar hasta que el queso crema se distribuya entre todos los ingredientes. No es necesario agregar sal, ya que el jamón y los quesos suelen aportar suficiente.
- Llevar el relleno a la heladera durante unos 20 minutos. Al estar frío y firme será más sencillo armar las empanadas y habrá menos posibilidades de que el queso se escape.
- Encender el horno a 200 °C y cubrir una placa con papel manteca o aceitarla ligeramente.
- Colocar una tapa de empanada sobre la mesada y disponer una porción generosa de relleno en el centro, procurando que quede compacta y con forma redondeada.
- Humedecer apenas el borde de la masa con agua. Doblar la tapa por la mitad, cubriendo completamente el relleno, y presionar los bordes para formar una empanada tradicional.
- Sellar bien todo el borde con los dedos. No deben quedar espacios abiertos, especialmente cerca de las puntas.
- Tomar las dos puntas de la empanada y llevarlas hacia atrás, rodeando la parte abultada del relleno. Superponer una punta sobre la otra y presionarlas firmemente para unirlas.
- Acomodar suavemente la empanada para que quede redondeada, con la parte central elevada y el borde sellado rodeándola.
- Repetir el procedimiento con las demás tapas, manteniendo el relleno en la heladera mientras se trabaja para que no se ablande.
- Colocar las empanadas sobre la placa con la unión de las puntas hacia un costado o ligeramente hacia atrás, para evitar que se abran durante la cocción.
- Batir el huevo y pincelar toda la superficie, incluyendo los bordes. El huevo les dará brillo y un dorado más uniforme.
- Llevar la placa a la heladera durante 15 minutos. Este breve descanso ayuda a afirmar la masa y el cierre.
- Hornear entre 18 y 25 minutos, hasta que la masa esté cocida y la parte superior se vea bien dorada.
- Retirar del horno y dejar reposar durante 5 minutos antes de servir. El queso estará muy caliente y necesita unos minutos para asentarse dentro de la masa.
Tips y consejos
- Elegir una muzzarella con poca humedad: si el queso contiene demasiado suero, puede liberar líquido dentro de la empanada y debilitar el cierre. Conviene secarlo con papel de cocina antes de cortarlo.
- Mantener el relleno frío: la mezcla fría conserva mejor su forma y evita que la masa se humedezca mientras se arman las empanadas.
- No exagerar con el queso crema: su función es unir el jamón y la muzzarella. Una cantidad excesiva puede volver el relleno demasiado blando.
- Cortar el relleno pequeño: los cubos grandes dificultan el cierre y pueden perforar la masa al doblarla.
- Dejar libre el borde: el relleno debe quedar concentrado en el centro. Si llega hasta los extremos, la masa no se pegará correctamente.
- Eliminar el aire antes de sellar: al doblar la tapa, presionar suavemente alrededor del relleno para sacar las bolsas de aire. El aire atrapado se expande en el horno y puede abrir la empanada.
- Sellar primero como una empanada común: toda la unión debe quedar cerrada antes de juntar las puntas. Así se evita que el relleno encuentre una salida durante la cocción.
- Presionar bien la unión final: al juntar las dos puntas, se pueden humedecer apenas y mantenerlas presionadas durante unos segundos.
- No estirar demasiado la masa: las tapas deben conservar un buen grosor para sostener el relleno y mantener la forma redondeada.
- Enfriarlas antes de hornear: el descanso en la heladera afirma el cierre y ayuda a que las empanadas no pierdan su forma con el calor.
- Usar el horno bien caliente: una temperatura alta permite que la masa se selle rápidamente y se dore antes de que el queso comience a salir.
- No pincharlas: en esta preparación es importante mantener la masa completamente cerrada. Al pincharlas, el queso fundido podría escapar por los orificios.
- Variar el relleno: se puede agregar una pequeña cantidad de cebolla salteada, aceitunas picadas, tomate seco, huevo duro o un toque de mostaza.
- Para recalentarlas: llevarlas a horno fuerte durante 5 minutos. El microondas calienta el relleno, pero deja la masa más blanda.
- Conservación: una vez frías, guardarlas en un recipiente tapado dentro de la heladera durante un máximo de 3 días.
El resultado son unas empanadas bien cerradas, con masa dorada y un interior cremoso de jamón y queso, perfectas para servir recién horneadas.
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