Estas torrejas son una forma práctica y sabrosa de aprovechar arroz cocido.
Quedan bien doradas por fuera, tiernas por dentro y con una textura casera en la que se distinguen los granos de arroz y el queso fundido.

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Ingredientes
Para las torrejas:
- 3 tazas de arroz cocido y frío
- 2 huevos
- 120 gr de queso rallado
- 3 cdas de harina
- 2 cdas de perejil picado
- 1 cebolla chica
- 1 cdita de ajo en polvo
- Sal y pimienta a gusto
Para cocinar:
- 3 cdas de aceite
Preparación
- Picar la cebolla bien pequeña y cocinarla en una sartén con 1 cda de aceite durante 5 minutos, hasta que quede tierna. Retirar del fuego y dejar enfriar.
- Colocar el arroz frío en un recipiente amplio. Separar los granos con un tenedor para evitar que queden bloques demasiado compactos.
- Agregar los huevos, la cebolla cocida, el queso rallado, la harina, el perejil, el ajo en polvo, la sal y la pimienta.
- Mezclar bien hasta obtener una preparación húmeda, firme y fácil de moldear. Si está demasiado blanda, incorporar 1 cda extra de harina.
- Tomar porciones de la mezcla y formar torrejas redondas y gruesas, presionando suavemente para que mantengan la forma.
- Calentar el resto del aceite en una sartén amplia a fuego medio.
- Colocar las torrejas sin amontonarlas y cocinarlas durante 4 o 5 minutos, sin moverlas, hasta que se forme una base bien dorada.
- Darlas vuelta con una espátula ancha y cocinar otros 4 minutos, hasta que estén crocantes de ambos lados y calientes en el centro.
- Retirarlas y colocarlas sobre papel absorbente durante unos minutos antes de servir.
Tips y consejos
- El arroz debe estar completamente frío. El arroz recién cocido conserva más humedad y puede hacer que la mezcla resulte demasiado blanda o difícil de manejar.
- No conviene triturar el arroz. Los granos deben conservarse visibles para que las torrejas tengan la textura casera que se aprecia en la imagen.
- La mezcla tiene que mantenerse unida al presionarla con las manos. Si se desarma, se puede agregar un poco más de huevo; si está muy húmeda, conviene sumar harina de a una cucharada.
- Es importante esperar a que la primera cara esté bien dorada antes de girarlas. Si se intentan mover demasiado pronto, pueden pegarse o perder la forma.
- Hay que usar fuego medio. Con fuego muy alto se queman por fuera antes de calentarse en el centro; con fuego bajo absorben más aceite y quedan menos crocantes.
- Para hacerlas al horno, colocarlas en una placa aceitada, pincelarlas con un poco de aceite y cocinarlas a 200 °C durante 20 a 25 minutos, girándolas a mitad de cocción.
Servidas recién hechas, quedan doradas, tiernas y muy sabrosas, ideales como entrada, acompañamiento o cena rápida.
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